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Unos 40 inversores de Nueva Rumasa intentan vender sus participaciones

La compañía negocia un ERE temporal de 18 meses para los trabajadores de la planta madrileña de Clesa

Las dudas calan cada vez más en lo tenedores de deuda de Nueva Rumasa. Unos 40 inversores que adquirieron pagarés y participaciones de la compañía están buscando compradores dispuestos a hacerse con estas suscripciones, por un total de 12 millones de euros. En concreto, uno de ellos quiere deshacerse de deuda por valor de nueve millones, mientras que el importe de las participaciones del resto se comprende entre 50.000 y 100.000 euros.

Son datos facilitados a Europa Press por Mercadeuda, una empresa que se dedica a poner en contacto a compradores y vendedores de deuda, a la que se dirigieron los afectados tres días después de que la compañía que preside Ruiz-Mateos solicitara el preconcurso de acreedores para diez de las empresas que controla.

En Mercadeuda consideran además que será difícil que las partes lleguen a un acuerdo, ya que "los vendedores intentarán recuperar un porcentaje importante de la inversión y los compradores apuntarán a hacerse con la deuda por el 25%" de lo que aquellos pagaron.

Mientras tanto Clesa, una de las empresas de Nueva Rumasa que se encuentra en el paso previo al concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos), y que cuenta con 200 empleados, ha dicho a los trabajadores que mantiene su intención de aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de 18 meses.

Los sindicatos han respondido que no pueden negociar un ERE si no conocen la información económica de la empresa, algo a lo que la compañía se ha negado hasta el momento arguyendo que "es secreta". Además consideran que la solución a los problemas del grupo de la familia Ruiz-Mateos "tiene que ser global" y no circunscrita a una sola de las ramas del entramado empresarial.