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Sector empresarial

Ruiz-Mateos: "Todo cuanto se diga sobre mí es completamente falso"

El empresario y fundador de Nueva Rumasa aseguraba antes de conocerse que Clesa se acoge a la ley concursal que es objeto "de calumnias, falsedades, cretinadas e imbecilidades"

El empresario y fundador del grupo Nueva Rumasa, José María Ruiz Mateos, publicó ayer en la víspera de acogerse a la Ley Concursal para evitar la quiebra de Clesa una carta abierta y una nota de prensa en la que aseguraba tajantemente que "todo cuanto se diga de Rumasa" y de su persona "es completamente falso". Asimismo, defendía que mantener el empleo para él es una "obsesión", lo que "en ocasiones ha puesto en riesgo la economía" de sus empresas.

"Una vez más soy objeto de calumnias, falsedades, cretinadas e imbecilidades. Voy a decir una cosa para que todos me entiendan: Una vez me dijo directamente el Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional: 'Ruiz Mateos, a estas alturas, tú no has sido juzgado'. En tanto esto no se produzca todo cuanto se diga de Rumasa y de mi persona es completamente falso", aseguraba en la nota.

"Quiero que todos los españoles sepan que, si para conseguir ser juzgado, después de 28 años, hace falta ingresar en la cárcel estoy dispuesto a ello esta misma tarde, a pesar de que tengo 80 años. Si cuanto antecede no es cierto, dudo mucho que el Sr. Fiscal antes mencionado, me hubiera enviado una carta con su reconocimiento y poniéndose a mi entera disposición. Ello confirma cuanto manifiesto", añadía.

"Toda mi vida me he dedicado a crear empleo. He dado y doy, miles de puestos de trabajo. La campaña que estoy sufriendo una vez más es inexplicable, miserable y canallesca. Después de estos 28 años, el Estado sigue sin pagar los 18.000 millones de euros correspondientes a la indemnización de Rumasa", concluía su nota de prensa.

Ya en la carta, Ruiz-Mateos hacía una referencia al caso concreto de Clesa: "Mi obsesión ha sido la de proporcionar trabajo al que no lo tiene. Una buena prueba de ello, es el elevado coste de un puesto de trabajo y no he sido capaz de despedir a ninguno de ellos, aun cuando sobraran, como es el caso concreto de Clesa, totalmente consciente de que las carencias de medios para atender a sus familias, dada la dura crisis que atraviesa Europa, constituye un verdadero trauma, un cúmulo de sufrimientos, de penas, sinsabores, tragedias y hasta la enfermedad".