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La Cámara de Representantes aprueba un impuesto del 90% sobre las primas de AIG

Por 328 votos a favor y 93 en contra.- La medida, destinada a recuperar gran parte de los 165 millones de primas en AIG, se aplicará a todas las empresas que reciban más de 5.000 millones de ayuda gubernamental

La indignación creada entre la población estadounidense y entre al menos una parte de su clase política por el cobro de 165 millones de dólares en primas por parte de los ejecutivos de la sección de derivados de la aseguradora AIG ha empezado a dar frutos. Ante la imposibilidad de romper el contrato firmado por estos ejecutivos, o ante las consecuencias que eso supondría, la Cámara de Representantes de EE UU ha aprobado este jueves un impuesto del 90% sobre estas primas, de manera que el Estado pueda recuperar el dinero público. La empresa ha sido rescatada por el gobierno, que posee el 80% de la aseguradora y ha inyectado ya 170.000 millones de dólares. El equipo del presidente Barack Obama lleva días intentando bloquear su cobro.

Surgida a partir del escándalo creado por estos cobros, la medida afectará también a toda empresa que haya recibido más de 5.000 millones de dólares de ayudas gubernamentales. El Senado votará una medida similar la semana que viene, según informa el New York Times, y en caso de que salga adelante tendrá que elaborarse una versión definitiva con la decisión de las dos cámaras. La decisión ha sido aprobada con 328 votos a favor y 93 en contra. Muestra de que la indignación por estas medidas no entiende de partidismos es que 85 republicanos han votado a favor de la propuesta demócrata.

Devolución de las primas

Algunos de los ejecutivos de la filial de productos financieros de AIG que percibieron la semana pasada 125 millones de euros (165 millones de dólares) en primas abonadas por la empresa han mostrado su voluntad de devolver estas bonificaciones ante la indignación de los contribuyentes y la clase política de Estados Unidos, que no entienden cómo la aseguradora ha destinado parte de los 126.000 millones de euros (170.000 millones de dólares) de fondos públicos que recibió del Gobierno a finales del año pasado para sobrevivir a la crisis a pagar bonus a los directivos que la dejaron al borde de la ruina.

El diario The Wall Street Journal, que cita fuentes conocedoras de la situación, señala que entre estos ejecutivos se encuentra Douglas Poling, quien fue el mayor beneficiario de los pagos al percibir 4,7 millones de euros (6,4 millones de dólares). Además, el rotativo destaca la sentencia de un juez de la Corte Suprema que obliga a Bank of America a proporcionar las identidades de los directivos de Merrill Lynch que también percibieron bonificaciones millonarias, ya que podría aumentar la ya de por sí importante presión social y política contra la aseguradora.

Este miércoles, el presidente de AIG, Edgard Liddy, tuvo que sufrir en el Congreso la escenificación perfecta del estado de indignación en que se encuentra el país ante los abusos cometidos en Wall Street. Acorralado, asaeteado a preguntas y quejas de los congresistas, Liddy, convertido de repente en el símbolo del fracaso de toda una era, intentó explicar la difícil situación de su negocio y prometió resarcir a los contribuyentes del esfuerzo que ahora están haciendo para sostener a su compañía. "Comparto su rabia", dijo Liddy, quien desveló durante su comparecencia que ha pedido a los ejecutivos que devuelvan al menos la mitad de la paga de 165 millones de dólares en sobresueldos y que algunos han aceptado devolverla íntegra.