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Brown admite errores en su papel frente a la crisis

El primer ministro advierte de que la próxima cumbre del G-20 no se puede permitir el lujo de fracasar

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha entonado el mea culpa por su papel en la crisis bancaria que ha hundido al Reino Unido, como a otros países, en la recesión. En declaraciones al diario The Guardian, el líder laborista admite que debería haber iniciado hace diez años una campaña a favor de una regulación más responsable de los mercados financieros.

"Asumo plena responsabilidad por mis acciones, pero creo que nos enfrentamos a un problema que es de naturaleza global a la vez que nacional", ha afirmado Brown. "Hace diez años, después de la crisis asiática cuando otros países pensaron que desaparecerían los problemas, tal vez deberíamos haber sido más duros", ha reconocido.

"Hace diez años, después de la crisis asiática, tal vez deberíamos haber sido más duros"

En su opinión, la ortodoxia de los últimos cuarenta años a favor del libre mercado conocida como "el consenso de Washington" ha tocado a su fin, pero agrega que eso no significa que vaya a volverse al intervencionismo gubernamental a gran escala. "El laissez-faire ha pasado a la historia. Las personas situadas (ideológicamente) en el centro izquierda y los progresistas deben tener la confianza suficiente para declarar obsoleta la idea de que los mercados son capaces de resolverlo todo por sí mismos", ha aseverado. "Eso no quiere decir que lo que hace el Gobierno siempre esté bien, pero sí que lo que hagan el Gobierno y los mercados tiene que apoyarse siempre en ciertos valores", ha agregado.

Apelación al triunfo de Obama

No obstante, Brown no limita las críticas a su entorno, ya que también ha arremetido contra la oposición conservadora británica. Para el primer ministro, no se comprende cómo ese partido va a poder resolver los problemas a los que se enfrenta el país si insiste en "recortar el gasto público y se niega a invertir en el futuro". "Creo que en todo el mundo, sobre todo después de la victoria de Barack Obama (en EE UU), los ciudadanos ven que las fuerzas progresistas son las únicas que tienen respuestas para los retos a los que nos enfrentaos", ha afirmado.

En relación con la próxima cumbre del G20 de países ricos y emergentes, programada para el 2 de abril en Londres, Brown ha recordado que en los años treinta del siglo pasado se celebró también en esta capital una conferencia económica mundial para intentar resolver los problemas de la recesión. "Pero como (los participantes en aquella conferencia) no pudieron ponerse de acuerdo en nada, se impuso el proteccionismo durante el resto de la década", ha explicado el primer ministro en clara alusión al peligro de no llegar tampoco a un consenso en esta ocasión.

Llamamiento de Sarkozy y Merkel

A este lado del Canal de la Mancha, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, han hecho hoy un llamamiento conjunto a la Unión Europea (UE) para que adopte una posición común en esta próxima cumbre del G20 y lidere la salida de la actual crisis. "La gran prioridad es construir una nueva arquitectura financiera global. La UE debe adoptar una posición común y tomar la iniciativa en este asunto", han subrayado los dos líderes en una carta conjunta dirigida al presidente de turno de la UE y primer ministro checo, Mirek Topolanek, y al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Sarkozy y Merkel, añade el texto, acuden a la cita de la capital británica decididos a lograr "resultados concretos para el refuerzo de la regulación financiera internacional".

En la misma línea, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha pedido "centrarse en la ejecución de los planes de estímulo económico antes de plantear otros adicionales", en respuesta a las voces críticas que consideran insuficientes las medidas ya adoptadas por Bruselas, entre las que destaca la del Premio Noble de Economía Paul Krugman.

Londres echará el cierre a dos paraísos fiscales en el Caribe

El Gobierno británico se propone la suspensión del Parlamento de las islas Turcas y Caicos, en el Caribe, a raíz de un informe según el cual ese territorio de ultramar está expuesto a "corrupción sistemática". Según el Ministerio de Exteriores del Reino Unido, habría que suspender durante dos años ciertas partes de la Constitución de esas islas, incluidas "las relativas al Gobierno ministerial y a la Asamblea".

Tal advertencia, de la que informa hoy el diario The Guardian, se produce a raíz de la publicación de un informe provisional de una comisión investigadora sobre esas islas, consideradas como uno de los paraísos fiscales en el Caribe. El informe habla de una posible corrupción sistemática, "claros signos de amoralidad política, inmadurez e incompetencia administrativa en general" y recomienda suspender la Constitución de las islas.

También exige que se introduzcan cambios en la ley de empresas vigente en esas islas y que, entre otras cosas, se obligue a las corporaciones y los trust a revelar quién es el beneficiario real. Alex Milne, conocido abogado británico que elaboró el informe, denuncia en él la cultura de deshonestidad de los miembros del Gobierno de las islas y expresa su preocupación por las enormes sumas de dinero allí blanqueado sin documentos que acrediten las transacciones.

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