La crisis impulsa el déficit del Estado hasta el 3,8% en 2008

La cifra supera en cuatro décimas las previsiones del Ejecutivo y devuelve los 'números rojos' del conjunto de las Administraciones a niveles de 1996

El déficit de las Administraciones Públicas fue en 2008 de 41.874 millones de euros, un 3,82% del PIB, cuatro décimas más que la última previsión del Gobierno y el más alto desde 1996, cuando alcanzó el 4,9%. La razón de este fuerte deterioro se encuentran, según argumenta Economía, en el mayor esfuerzo fiscal que ha sido necesario adoptar para afrontar la crisis y que el propio titular del departamento, Pedro Solbes, cifra en el 4,9% del PIB; al aumento de los gastos provocados por el fuerte aumento del paro y a la menor recaudación que está detrás de la caída generalizada de actividad.

Concretamente, el balance negativo de las Administraciones Públicas, que han finiquitado en un año el superávit del 2,2% con el que cerraron 2007, se explica por los saldos negativos que han registrado el Estado (el 2,74% del PIB), las comunidades autónomas (1,45%) y los ayuntamientos (0,39%). Un saldo que no se ha podido compensar con el superávit de la Seguridad Social, que fue del 0,76% del PIB en el mismo periodo.

El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, ha explicado que el Gobierno ha puesto "todos los instrumentos a su alcance" para afrontar la crisis, lo que ha supuesto un esfuerzo fiscal "sin precedentes que ha llevado a estas cifras".

Así, Ocaña ha asegurado que del total del déficit, 1,8 puntos se deben al esfuerzo fiscal hecho desde la Administración central para afrontar el deterioro de la economía, un conjunto de medidas que ha definido como "política económica discrecional". También ha admitido que la reducción del saldo positivo de la Seguridad Social se debió al mayor gasto en prestaciones por desempleo, aunque ha recordado que este gasto se financia desde el Estado y no detrae del pago futuro de las pensiones.

En este punto, ha rechazado una rebaja de las cotizaciones sociales empresariales, tal y como se propone desde el PP o la patronal. "No creo que generar empleo dependa de bajar un 1% o un 2% las cotizacones sociales porque pondríamos en riesgo la solvencia y la viabilidad financiera de la Seguridad Social".

En el capítulo de ingresos, las entradas de capital no financieros del Estado cayeron un 18,2% principalmente por el desplome de un 39,1% de la recaudación del Impuesto de Sociedades y el descenso del 14% del IVA, que refleja en buena medida la evolución a la baja del consumo. Menos influyó el balance del IRPF, cuyos ingresos bajaron un 1,8% a pesar de medidas como la reducción impositiva de 400 euros, la reforma fiscal de 2007 o la actualización de mínimos y tarifas.

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Pese al deterioro de las cuentas públicas, Ocaña ha señalado que la situación se puede afrontar con "cierta comodidad" debido a que la deuda pública española se situó en el 39,4% del PIB, muy por debajo del resto de los países de la zona euro, con una media del 68,7%. No obstante, el recurso de la deuda irá en aumento en los próximos años, hasta alcanzar el 54% del PIB en 2011.

Los superávit logrados en años precedentes, ha asegurado, permitieron reducir la deuda pública española. Esto supone ahora que aunque se incurra en déficit durante algunos ejercicios la situación es "sostenible" para las cuentas públicas, porque los saldos negativos serán "coyunturales" y provocados por la crisis.

De cara al futuro, las previsiones de Economía no apuestan por la inversión de esta tendencia ya que el Ejecutivo, en su último cuadro macro presentado el pasado día 16 de enero, además de augurar un déficit del 3,4% para 2008 que se ha quedado corto, calculaba unos números rojos del 5,8% para este año, un 4,8% en 2010 y un 3,9 para el ejercicio siguiente. Unas cuentas que ya han provocado la apertura de un expediente por parte de Bruselas por incumplir el límite del 3% impuesto por el Pacto de Estabilidad.

Pese a este panorama, ha continuado Ocaña, el déficit "no amenaza la sostenibilidad de las cuentas públicas", aunque hay que tomarlo como "una llamada de atención" y se debe reconducir en un tiempo "relativamente corto".

Asimismo, ha subrayado que el hecho de que el Estado sea responsable de un 2,74% del déficit porque ha sido el que mayor esfuerzo ha hecho contra la crisis, deja un margen fiscal "muy escaso" para nuevas medidas. No obstante, el secretario de Estado ha querido destacar que aún se pueden hacer cosas en materia de política económica, como reasignaciones de gasto o impulsando las reformas estructurales.

En este punto, Ocaña no ha descartado hoy la posibilidad de acometer subidas en los Impuestos Especiales en los próximos dos años, aunque ha asegurado que no está en este momento en la agenda del Gobierno como medida para hacer frente a la crisis económica. "Esto ocurre con cierta frecuencia, en periodos de crisis y no de crisis", ha señalado que, en todo caso, no se trataría de un "ajuste significativo" y que no sería un instrumento para vertebrar la política económica.

El déficit comercial baja un 4,9%

La caída del consumo como consecuencia de la crisis económica ha hecho que, en 2008, el déficit comercial español se reduzca un 4,9%, hasta los 94.066,9 millones de euros, lo que supone la primera caída desde 2002. Así, según los datos difundidos por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, el citado déficit comercial fue resultado de unas exportaciones por valor de 188.184,4 millones de euros, un 3,7% más que un año antes, y de unas importaciones de 282.251,3 millones de euros, un 0,6% más. La tasa de cobertura fue del 66,7%, dos puntos más que la de 2007.

Hacienda asegura que las comunidades han acogido bien las cifras del nuevo modelo

Las comunidades autónomas disponen ya de cifras concretas del nuevo modelo de financiación de estas administraciones que, según el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, han dado una respuesta que, "generalmente, ha sido buena". Según ha explicado, desde hace un par de semanas, el Ministerio ha comunicado a todas las comunidades "los elementos del nuevo modelo de financiación, incluida la cuantía".

"Generalmente la respuesta ha sido buena", ya que ninguna comunidad "ha planteado una enmienda a la totalidad" a la propuesta, ha apostillado el secretario de Estado. Ocaña ha añadido que la impresión del Gobierno es que no se está "muy lejos" de cerrar acuerdos, aunque ha reconocido que las cifras "siempre traen flecos hasta el último momento".

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