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Los países ricos deben perder el miedo a contratar a inmigrantes no cualificados

Un informe de la OCDE recomienda ofrecer contratos indefinidos, y no temporales, a estos empleados para atender a las demandas futuras de trabajo

Los países ricos no deberían descartar de sus políticas migratorias a los trabajadores no cualificados, según un informe hecho hoy público por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), según el cual la contratación de estas personas será fundamental para las demandas futuras del mercado laboral. La OCDE denuncia en Panorama 2008 sobre migración internacional que los países más desarrollados estimulan la migración de trabajadores altamente cualificados, mientras que restringen la entrada de personas no cualificadas, a pesar de la alta demanda laboral para este tipo de empleados.

Según los datos de la OCDE, la mayor parte de los países ricos gestionan la migración de trabajadores no cualificados a través de contratos temporales. En concreto, en 2006 llegaron a los países miembros de la OCDE unos dos millones y medio de personas con contratos temporales, la mayoría de ellos trabajadores sin una formación específica, frente a las algo más de 800.000 personas que llegaron con contratos para un periodo indefinido de tiempo.

Los programas de contratación temporal en trabajos que se realizan en una estación determinada, sobre todo en el sector de la agricultura, suelen obtener buenos resultados. Sin embargo, la oferta de empleos indefinidos en sectores como el cuidado del hogar, la construcción o la industria alimenticia crece en los países desarrollados, mientras que disminuye el número de nacionales dispuestos a aceptarlos, tanto por el envejecimiento de la población como por su mayor preparación. Es por ello que la contratación de mano de obra extranjera por un tiempo indefinido se convertirá en una necesidad.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurria, considera que "construir una política migratoria sobre la base de que la mano de obra extranjera permanecerá en el país poco tiempo no es el camino a seguir. No es ni eficiente ni factible". Según Gurria, "controlar la migración supondrá un gran paso para convertir la globalización en trabajo para todos" y añade que "si está bien gestionada, podrá solucionar muchos de los desafíos actuales".