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Los sindicatos acusan al Gobierno de responsabilizar del paro a los inmigrantes

El ministro de Trabajo e Inmigración anunció ayer la intención de limitar las contrataciones de extranjeros en origen

El anuncio que el miércoles hizo el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, de suprimir en 2009 la contratación de extranjeros en origen ha levantado críticas en sindicatos, empresarios y asociaciones, que han mostrado su preocupación y han recordado que son los inmigrantes los que sufren con mayor virulencia las consecuencias del paro. Sin embargo, la medida no afectará a los trabajadores temporeros, que, a fecha de 31 de julio suponían 18.000 de los 106.000 trabajadores extranjeros.

CC OO y UGT se han referido así en sendas notas de prensa a la decisión anunciada el miércoles por el ministro de limitar las contrataciones a los convenios internacionales firmados por España o a contratos de especialización, una decisión a la que también se han referido SOS Racismo y que, según ellos, "promueve" la xenofobia.

En un comunicado, CCOO ha señalado que con "improvisaciones y ocurrencias no se hace más que cargar sobre la inmigración la responsabilidad del crecimiento de las cifras del paro. Además, han calificado de "falta de respeto" hacia los interlocutores sociales que el ministro anunciara la medida a los periodistas y no en la Mesa de diálogo social.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la ONG SOS Racismo han denunciado que la contratación en origen de trabajadores extranjeros "supone una mínima cantidad de los inmigrantes que llegan a España", por lo que la medida va a tener poco impacto en las cifras de empleo.

Por su parte, las asociaciones de inmigrantes han manifestado su temor ante la posibilidad de que un recorte en las contrataciones en origen de trabajadores extranjeros incremente los flujos de inmigración ilegal, tal y como subraya el presidente de la Asociación Solidaridad e Integración de Inmigrantes (ASISI), Hasam Arabi, quien considera que "la gente que esté esperando a acceder a un contrato buscará otro camino" para entrar en España.

Los trabajos que no quieren los españoles

El temor de que ciertos puestos de trabajo queden sin ocupar también preocupa a los interlocutores sociales. El sindicato agrario Unió de Pagesos (UP) ve difícil que la mano de obra que llega cada verano para la recogida de la fruta a través de los contratos de origen se pueda conseguir con trabajadores en paro.

El responsable de Temporeros e Inmigración de UP, Joan Joseph Vergés, ha explicado que "hay muy pocos parados autóctonos que quieran venir a trabajar a la fruta porque muchos viven en la ciudad y tendrían que dejar sus casas durante tres o cuatro meses para irse a trabajar al campo y convivir con gente de otros países".

Ante estas críticas, la portavoz del PSOE en la Comisión de Inmigración del Congreso de los Diputados, Concha Gutiérrez, ha asegurado que "si un empleo se ofrece a un nacional y no hay quien lo cubra, se recurrirá a los extranjeros comos se ha hecho siempre".