Solbes niega que le preocupe que el Estado tenga un "ligero déficit"

El vicepresidente admite en un curso organizado por la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS que el Gobierno puede comprar suelo, pero rechaza que sea para ayudar a empresas

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha defendido este martes que no es especialmente preocupante que el Estado entre en déficit porque cuenta con unas finanzas públicas saneadas. Así, tras reconocer que las cuentas públicas españolas podrían cerrar este año en números rojos si la economía crece por debajo del 2,3%, lo que a todas luces parece muy probable, según las últimas proyecciones, el vicepresidente ha asegurado que "vamos a ver un ligero déficit, pero no me preocupa".

"Vamos a ver un ligero déficit", ha reconocido el jefe de la política económica del Gobierno antes de recordar que las de la Seguridad Social tendrán un "claro superávit", por lo que ambas en conjunto podrían registrar un ligero saldo positivo. En este sentido, la Administración Central cerró el primer semestre de 2008 con un déficit de 4.683 millones, equivalente a un 0,42% del PIB, por primera vez en tres años.

El Gobierno no puede asumir los riesgos de empresas "fallidas" como Martinsa-Fadesa, ya sea por una mala gestión o por la "ambición", asegura Solbes
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A pesar de confiar en que España será capaz de cerrar el año en equilibrio, se ha cubierto las espaldas ante un eventual empeoramiento de la situación de las arcas públicas al destacar que no le preocupa que en el conjunto de las administraciones -Estado, Seguridad Social, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos- no haya superávit este año, porque, ha defendido, eso es algo con lo que sólo se cuenta desde 2005, y porque del mismo modo que con mayor crecimiento hay saldo positivo puede haber déficit con un crecimiento menor, ha comentado tras pronunciar una conferencia titulada Panorama general de la economía mundial: dos crisis que se pueden superponer, en el taller sobre periodismo económico especializado, organizado por la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS y la Fundación BBVA.

Sobre el impacto de las medidas adoptadas por el Gabinete socialista para hacer frente a la crisis y su responsabilidad en el descenso del superávit, el ministro ha apuntado que será necesario algún tiempo más para conocer el efecto de iniciativas como la deducción de los 400 euros en el IRPF, que suponen una inyección en la economía española de unos 6.000 millones de euros, o la rebaja del impuesto de sociedades.

En cualquier caso, las previsiones para el futuro no son muy positivas ya que, ha adelantado, 2009 podría terminar también con déficit para el conjunto de las administraciones públicas si el crecimiento es inferior al de 2008, lo que tiene muchos visos de hacerse realidad.

En este sentido, la previsión oficial de crecimiento para 2008 apunta a un 2,3%, pero Solbes ha admitido en distintas ocasiones que el Producto Interior Bruto (PIB) estará más cercano al 2% o ligeramente por debajo. Mientras, para 2009, aunque el dato oficial está fijado tamibién en el 2,3%, los cálculos de los organismos internacionales fijan el crecimiento del PIB ligeramente por encima del 1%. El Gobierno, que actualiza dos veces al año su cuadro macroeconómico, revisará las previsiones para éste y el próximo ejercicio en días.

A pesar de esta más que previsible rebaja, el ministro ha insistido en que en el momento actual hay que aprovechar la solidez y la fortaleza de la economía española, que cuenta con unas finanzas públicas "saneadas", un sistema financiero "robusto", y una clase empresarial "ambiciosa", aunque ha recordado que, a su juicio, la situación es la más compleja de las vividas en las últimas décadas.

Compra de suelo con un sistema "transparente"

Sobre la crisis que vive el sector inmobiliario, Solbes ha limitado hoy una eventual compra de suelo por parte del Gobierno al señalar que si bien se podría adquirir terreno a "precios razonables", su finalidad nunca será resolver los problemas de las empresas. "Dado que hay suelo disponible de precios razonables, puede ser que lo compremos" aunque partiendo de un acuerdo con los ayuntamientos y de un sistema de compra "transparente", ha advertido.

Asimismo, Solbes ha reconocido que el Gobierno mantuvo contactos con Martinsa-Fadesa "en más de una ocasión" para detectar una posible línea de ayuda a la inmobiliaria, que la semana pasada presentó concurso voluntario (antigua suspensión de pagos), y que el Ejecutivo la habría ayudado si hubiera sido posible a través del ICO. Por este motivo, ha recordado, se estudiaron operaciones específicas relativas a la línea de internacionalización del instituto y a la de promoción de empresas aunque no fue posible alcanzar un acuerdo.

Sin embargo, según el ministro, no sería responsable que el Gobierno asuma los riesgos de empresas "fallidas" como Martinsa-Fadesa, ya sea por una mala gestión o por la "ambición" ya que el dinero de los contribuyentes no está para ayudar a determinadas empresas cuando tengan dificultades, porque con ello además se hace un agravio comparativo y se obstaculiza la transformación de la economía española, ha enfatizado.

EFE

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