Los países del euro rechazan la propuesta de Sarkozy de rebajar el IVA a los carburantes

Los ministros de Economía de la Unión Monetaria apuestan por adoptar ayudas puntuales a los colectivos más afectados

Fráncfort / Madrid - 02 jun 2008 - 10:22 UTC
AFP

Los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) creen que la UE no debe responder al alza del crudo rebajando la fiscalidad de los productos energéticos y sólo contemplan aplicar medidas de ayuda puntuales para los colectivos desfavorecidos y los sectores más afectados por la subida.

En su habitual encuentro mensual, celebrado excepcionalmente en Fráncfort con motivo de la celebración del décimo aniversario del Banco Central Europeo (BCE), el Eurogrupo ha dejado claro su rechazo a la propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de reducir el IVA de los carburantes cuando el petróleo supere un determinado umbral.

En rueda de prensa al término de la reunión, el presidente del Eurogrupo, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, ha recordado el compromiso adoptado en 2005 en Manchester (Reino Unido) por todos los Estados miembros de no reaccionar a la subida de la energía con cambios impositivos.

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"No hay ningún elemento" que indique que el precio del petróleo se va a corregir a la baja, reseñó Juncker, por lo que no tiene sentido aplicar medidas fiscales a corto plazo. El titular de Finanzas luxemburgués ha considerado, no obstante, que los Veintisiete deben reflexionar sobre qué acciones políticas pueden adoptar para aligerar la carga que supone a los colectivos más vulnerables el encarecimiento de los productos energéticos.

Así, ha pedido a la Comisión Europea y a los Gobiernos que, de cara a la cumbre que reunirá a los líderes de los Veintisiete en Bruselas los próximos 19 y 20 de junio, propongan medidas de política social a aplicar de manera concertada con ese objetivo.

Respecto a la posibilidad de aprobar ayudas a algunos sectores, como pescadores, transportistas o agricultores, Juncker hizo hincapié en que la situación es diferente en cada Estado miembro, pero se mostró favorable a "examinar" las opciones de asistencia a los grupos más afectados por el encarecimiento.

En la misma línea, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, ha indicado que el acuerdo alcanzado en Manchester en 2005 recoge explícitamente la posibilidad de ayudar a los colectivos y sectores más vulnerables, aunque ha reseñado que cualquier medida de este tipo debe ser temporal, muy focalizada y no provocar distorsiones en el mercado.

La asistencia ha de ser, además, compatible con posibles iniciaivas de reestructuración sectorial ya en marcha, así como con la legislación europea sobre ayudas de Estado, ha precisado.

Antes de la reunión, varios ministros ya hicieron pública su oposición a la idea de Sarkozy de rebajar el IVA de los carburantes, pues consideran que no es la mejor manera de incentivar la eficiencia energética.

Rechazo de España

Entre ellos, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, ha afirmado que la propuesta francesa "no es una buena idea" y ha apuntado que hay otros modos de ayudar a los sectores más afectados por el alza de la energía. Así, ha recordado que el Gobierno español ya está negociando con los transportistas y los pescadores, y también ha recibido peticiones de ayuda desde el sector agrario.

En el caso de la pesca, ha enfatizado que la UE permite a los Estados conceder ayudas "de mínimis" -sin necesidad de notificarlas a Bruselas, con un límite por empresa de 30.000 euros-. En otros sectores, cuya fiscalidad es diferente, hay otras opciones, apuntó, más relacionadas con la competencia, que "se pueden analizar".

El ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, se ha referido al acuerdo de Manchester y ha abogado por respetar "el compromiso de no reaccionar políticamente" al encarecimiento del crudo. Su homólogo holandés ha aludido a los problemas de París para reducir el déficit público y ha advertido de que bajar los impuestos "no se lo haría más fácil". Bos ha considerado que "tenemos que acostumbrarnos a convivir con precios altos del petróleo" e intentar reducir la dependencia de la economía europea de ese tipo de energía.

El rechazo de sus socios no desanima, sin embargo, al Gobierno francés, que sigue reclamando una "acción a corto plazo" para responder al "shock" generado por el encarecimiento de la energía. En una carta remitida a los comisarios europeos de Asuntos Económicos, Fiscalidad y Energía y al resto de Estados miembros, la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, defiende, además de la bajada del IVA de los carburantes, más transparencia en la información sobre las reservas energéticas de los Estados miembros.

Los transportistas españoles llevarán sus protestas hasta Bruselas

Mientras tanto, desde España, los transportistas españoles asociados en torno a Fenadismer, que está semana han convocado un maratón de negociaciones con el Gobierno en busca de medidas para paliar la subida a máximos del gasóleo y frenar los paros previstos para la semana que viene, han anunciado hoy que llevarán su queja ante la Comisión Europea, a la que propondrá cambios en la fiscalidad sobre los carburantes.

Según ha informado hoy esta asociación de transportistas por carretera -la segunda patronal del sector, dado que, según sus datos, cuenta con unas 32.000 empresas asociadas- trasladará el 13 de junio al Ejecutivo Comunitario que modifique la normativa que regula la fiscalidad mínima que los Estados establecen sobre los combustibles a través de la de la Unión Europea de Transportistas (UETR). El colectivo, asimismo, se planteará la posibilidad de una rebaja de los impuestos para que permanezca estable del precio final del gasóleo.Por lo que respecta a la primera reunión prevista para hoy con el Gobierno español de Rodríguez Zapatero, Fenadismer exigirá la supresión del céntimo sanitario y el establecimiento de "un verdadero gasóleo profesional", incluso para los vehículos de tonelaje inferior a las 7,5 toneladas.

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