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Solbes cree que la deducción de 400 euros agota el margen para tomar otras medidas

El ministro de Economía ha advertido de que hay que manejar "con muchísimo cuidado" el superávit de las cuentas públicas y no descarta entrar en déficit en 2009

El frenazo en el consumo y la caída en las ventas de viviendas está reduciendo el dinero que entra en las arcas del Estado a través del IVA y otros impuestos indirectos, lo que, una vez cumplidos los compromisos adquiridos en la campaña electoral ha obligado al vicepresidente económico, Pedro Solbes, a sacar la calculadora y ajustar los gastos, al menos hasta que la situación mejore en el segundo semestre del próximo año. Ante este panorama, Solbes ha anunciado hoy que la deducción de 400 euros anunciada antes de las elecciones ha agotado el "margen de maniobra" del Gobierno para tomar nuevas medidas discrecionales con el objetivo de reactivar la economía, motivo por el cual ha dejado la puerta abierta a que la Administración Pública entre en déficit a partir de 2009.

De hecho, los menores ingresos y el aumento del gasto público para hacer frente a la desaceleración vía obras públicas y más prestaciones por desempleo -el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ya admitió ayer que la subida del paro provocará un desembolso adicional de 2.500 millones en subsidios-, han llevado a Solbes a reconocer que habrá que manejar "con muchísimo cuidado" el superávit de las cuentas públicas logrado en los últimos cuatro años porque, ha explicado, el paso de un saldo positivo a entrar en números rojos"es relativamente fácil" y, aunque no se contempla este escenario para 2008, es "muy pronto" para descartarlo de cara el próximo ejercicio.

Durante un foro organizado por Nueva Economía y el periódico The Wall Street Journal, Solbes, tras enfatizar que espera que la deducción fiscal de 400 euros de la que se beneficiarán asalariados, pensionistas y autónomos a partir de julio, "tenga algún impacto expansivo en la economía", ha añadido que las medidas esenciales del Ejecutivo para hacer frente a la desaceleración pasan por dejar actuar a los elementos estabilizadores del mercado y aquellos presentes en los presupuestos -aumento de la obra pública o incentivos a la Vivienda de Protección, entre otras-.

En este sentido, el ministro de Economía y Hacienda ha reconocido que los datos de contabilidad nacional publicados por el INE ayer muestran que la economía española ha sufrido "indudablemente un debilitamiento notable respecto al trimestre anterior" por el frenazo del sector inmobiliario y las turbulencias financieras internacionales generadas a raíz de las hipotecas basura o subprime en Estados Unidos. Además, mirando el vaso medio vacío, Solbes también ha reconocido que el empleo crece con menor dinamismo ya que, según los datos de afiliación del mes de abril, el avance de la ocupación se ha reducido al 1,1% en el primer trimestre.

"La recuperación económica está cerca"

El ministro, que ha apuntado que la economía española se está enfrentando al entorno "más complicado de los últimos quince años", ha añadido en cualquier caso que la recuperación económica está "notablemente cerca".

En este sentido, y tras descartar una recesión en 2009 porque no ve "ni siquiera un trimestre" con decrecimiento, Solbes ha señalado que espera que el crecimiento económico "remonte" de forma "muy clara" en 2010, para en los años siguientes estar en crecimientos "cercanos al 4%".

"El crecimiento de la vivienda no era sostenible"

En el caso de la vivienda, Solbes ha apuntado que el sector está viviendo un ajuste necesario tras varios años de actividad alta y "posiblemente excesiva", que además "no era sostenible en el tiempo".

Solbes ha reconocido que el ajuste está siendo más fuerte de lo esperado, aunque ha insistido en que "no es lógico" que en España se construyan más viviendas que en Alemania, Francia e Italia juntas, ni que un país como éste, con 45 millones de habitantes, haya tenido un ritmo construcción de 800.000 viviendas al año, por lo que se debe volver a "ritmos congruentes de 400.000 a 500.000" viviendas.