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El Euríbor sube al 4,59% y encarece las hipotecas 500 euros al año

El índice hipotecario confirma en marzo el cambio de rumbo tras dos meses a la baja y registra su mayor alza intermensual en dos años y medio

El aumento de las dificultades para que los bancos se presten dinero originadas por la crisis de las hipotecas subprime de alto riesgo en Estados Unidos ha dado al traste con las previsiones que apuntaban a un descenso del Euríbor tras dos años interrumpidos al alza. De hecho, el tipo de referencia que aplican la mayoría de hipotecas en España ha registrado en marzo su mayor alza intermensual en dos años y medio al cerrar en el 4,59%, avance que encarece los créditos para comprar vivienda en unos 500 euros al año tras el espejismo de los descensos de enero y febrero.

Concretamente, en enero de 2008 el Euribor cerró en el 4,498%, y en febrero perdió una décima y media más y terminó en el 4,349%, según los datos del Banco de España, que ha de confirmar ahora el dato de marzo.

A lo largo de este mes de marzo, el Euríbor ha ido escalando posiciones poco a poco, hasta situar su tasa intradiaria de hoy en el 4,725%, 0,011 puntos por debajo del máximo anual que marcó el viernes, cuando se situó en el 4,736%. Además, el único día en el que bajó fue el pasado 13 de marzo, cuando se situó en el 4,583% desde el 4,588% que marcaba el día anterior.

La subida de marzo se traducirá en un nuevo encarecimiento de las hipotecas que se revisen de manera anual. En una hipoteca media, que según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) es de 149.000 euros en 2007 y un plazo de 26 años, con un diferencial de 0,50 puntos sobre el Euríbor, la actual cuota mensual pasaría de los 820 euros en marzo de 2007 a 862,19 euros en marzo, lo que significa un aumento mensual de 42,10 euros en las cuotas y una subida anual de 506,28 euros.

No obstante, si esta misma hipoteca se revisa semestralmente los usuarios podrían notar un ligero alivio en sus bolsillos, ya que el Euríbor de marzo es ligeramente más bajo que el del mes de septiembre, cuando se situaba en el 4,725%. Así, los usuarios podrían ver rebajada su cuota mensual en unos 12 euros, al pagar ahora 862 euros, frente a los 874 euros del mes de septiembre, lo que supondría un ahorro anual de 144 euros.

En este sentido, la subida de los tipos de interés y del Euríbor preocupa cada vez más a los consumidores. Según los datos que maneja la Agencia Negociadora de Productos Bancarios, el número de familias hipotecadas que destinan a pagos financieros más del 40% de sus ingresos mensuales ha aumentado en 13 puntos porcentuales en tan solo un semestre, hasta situarse en el 76%.

Además, más de la mitad de las familias tiene que hacer frente al pago de tres o más créditos, y un 53% prolongaría el plazo de su hipoteca para disminuir la cuota mensual ante las dificultades de afrontar los pagos debido al aumento de los costes financieros.

De este lado, según los analistas, la única receta que podría atajar el alza del Euríbor y, por consiguiente, el encarecimiento de las hipotecas sería una rebaja de los tipos de interés en la euro zona. Medida que, a pesar de que las previsiones realizadas a finales de 2007 apuntaban a eventuales rebajas del precio del dinero en Europa, se aleja cada vez más a medida que la inflación sigue alcanzando máximos en la países del euro y la Unión Europea.

Pocas perspectivas de rebajas

De hecho, el repunte del Euríbor coincide con nuevos anuncios del Banco Central Europeo acerca de la política de tipos que tiene previsto adoptar. En concreto, el pasado viernes, el presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Axel Weber, dejó abierta la puerta no ya a una rebaja, si no todo lo contrario, ya que reiteró que el instituto emisor está listo para actuar y garantizar el cumplimiento de su mandato de mantener la estabilidad de precios.

Asimismo, el miembro del BCE apuntó que la tasa media de inflación para 2008 se situará entre el 2,6% y el 3,2%, y reiteró la voluntad de la institución de evitar la materialización de efectos de segunda ronda.

Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, también admitió la pasada semana que existe un alto grado de incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico en la eurozona a causa de las turbulencias financieras y que persisten los "riesgos al alza" para la estabilidad de precios.

En cualquier caso, el BCE mantiene invariable su posición de no recortar los tipos, pero necesita al mismo tiempo remedios frente a la crisis de liquidez y atajar la desaceleración que se abate sobre Europa que no impliquen rebajar el precio del dinero, lo que incidiría en la inflación. De hecho ya ha ensayado varios, como las inyecciones de liquidez acordadas junto a la Reserva Federal de EE UU, aunque la semana pasada fue incluso más lejos al recurrir a préstamos a seis meses por primera vez.