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La fiebre del oro regresa a los parqués

La escalada del petróleo, la crisis y la depreciación del dólar llevan al áureo metal a niveles desconocidos desde la revolución iraní en 1980 por su condición de valor refugio

La confirmación de que la crisis de crédito afectará a la evolución de los mercados en este 2008 y las crecientes dudas sobre la posibilidad de que tanto Estados Unidos como Europa entren en recesión está provocando un retorno al valor refugio por excelencia: el oro. Ante este panorama y espoleados por la subida a máximos del petróleo sobre 100 dólares y la depreciación del dólar, los inversores han apostado fuerte por el áureo metal, que ha marcado una nueva plusmarca a casi 869 dólares la onza, un nivel desconocido desde enero de 1980.

El precio del oro alcanzó el jueves el récord histórico de 868,89 dólares la onza en el London Bullion Market, aunque después bajó más de 10 dólares hasta ubicarse en 858,85 dólares por la tarde.

"La principal razón del aumento fue que los precios del crudo atravesaron la barrera de los 100 dólares. Esto, sumado a un dólar debilitado, ha impulsado al alza las cotizaciones del oro", ha afirmado Gary Yue, operador del metal amarillo en el Delta Asia Financial Group.

"Los inversores están preocupados sobre los precios del crudo y el dólar débil. Cuando la situación es inestable invierten su dinero en otros sitios y esto ha azuzado el interés en la compra de oro", ha añadido.

En este sentido, el oro es visto como un escudo contra la inflación, atizada en muchos países por los mayores precios petroleros.

La cotización del precioso metal, también sostenida por mayores compras de joyas de potencias económicas emergentes como China e India, pulverizó primero su récord de 850 dólares la onza el miércoles, cuando llegó a cotizar a 859,20 dólares.

Según los expertos, los precios actuales son un poco exagerados por el escaso volumen de intercambio que se produce en período de vacaciones, lo que representa que grandes transacciones puedan influir en el mercado con mayor incidencia de lo habitual.

"Con la marca de los 850 dólares superada, el oro podría fácilmente hallarse frente a un momento alcista, cuando el contexto de tensiones geopolíticas y mercados financieros inestables atrae a inversores que buscan un refugio", ha opinado por su parte James Moore, del TheBullionDesk.com.

Más barato en euros

El precio del oro, que durante 2007 trepó un 30%, también ha ganado apoyo en la debilidad de la moneda estadounidense, que estimula la compra de materias primas cotizadas en dólares porque las hace más baratas para los inversores que poseen divisas más fuertes.

"Mientras la perspectiva del dólar permanezca débil y con nuevos recortes de las tasas de interés (estadounidenses) al acecho, el oro podría verse desafiado a superar el nivel psicológico de los 900 dólares y luego quizás el de los 1.000 dólares", ha estimado el analista Teo Kah Oon, del Standard Bank.

El metal amarillo trepó hasta los 850 dólares la onza en 1980, cuando los inversores salieron desesperadamente a comprar oro a raíz de la alta inflación, provocada por los elevados precios del crudo en medio de la revolución iraní.