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Reportaje:

Los bancos se adaptan a la ley islámica

Deutsche Bank desarrollará una gama de productos financieros que respetan 'La Sharia', que considera que cobrar o pagar intereses es pecado

En el mundo existen 1.400 millones de musulmanes que manejan 2.400.000 millones de dólares, según cálculos estimados. Para ellos, muchas de las prácticas de los bancos occidentales son, simple y llanamente, pecado. Cobrar o pagar intereses, por ejemplo. Por eso, para atraer a este importante mercado, la banca está empezando a desarrollar productos adaptados a la sharia, la ley coránica. En Reino Unido, el Islamic Bank of Britain, que cumplió un año en septiembre pasado, no para de crecer y ya cuenta con 6.000 clientes. El Deutsche Bank, el primer banco alemán, quiere una parte del pastel y esta semana anunció que impulsará una gama de productos adaptados a la ley coránica aunque, de momento, no estarán disponibles en España.

La sharia es severa: nada de cuentas corrientes remuneradas, ni créditos bancarios o hipotecas con pago de intereses, incluso seguros. Si la entidad gana dinero sin un trabajo físico de por medio es pecado, pues se considera que el banquero se ha enriquecido sin merecerlo. Sólo por prestar dinero. Esto no implica que los ciudadanos que practican esta religión no necesiten, en determinadas ocasiones, financiación para comprar una casa o un seguro de vida. Por eso, el ingenio financiero ha creado modelos de características similares, que cumplen con los dictados del Islam. "Ofrecemos los servicios bancarios de los bancos más importantes pero sin comprometer sus principios", dice la web del Islamic Bank of Britain, el primer banco íntegramente musulmán en Europa.

Esta entidad ha pasado de mover 2,1 millones de libras en diciembre de 2004 a contar con depósitos por valor de 33,9 millones, en junio pasado. Además de adaptar sus productos a las creencias islámicas, este banco cierra los viernes de 12:3o a 2:30 para que sus empleados puedan acudir a las oraciones sagradas del viernes y se compromete a que el dinero depositado en él no se utilizará en acciones que contradigan las escrituras sagradas, como invertir en fabricantes de tabaco o alcohol.

Para obtener beneficios, la entidad utiliza un sistema aprobado por el Islam. Consiste en emplear una cuota fija que los clientes abonan en cada préstamo que solicitan al banco. Así, si una persona quiere comprar una casa a través del banco, la entidad la adquirirá en su lugar, y luego se la revenderá a un precio fijo superior.

El Islamic no es el único. Los grandes bancos del país, como HSBC o Lloyds TSB, ya ofrecen servicios equivalentes a los créditos personales, las hipotecas o los seguros para fieles al Islam. Deloitte, la consultora financiera norteamericana, decidió en febrero pasado incorporarse a esta tendencia y comercializar servicios de consultoría que cumplan con las restricciones de esta religión.

Esta misma semana, el mayor banco alemán, Deutsche Bank, anunció que su filial suiza va a desarrollar una gama de productos dirigidos a este sector para implantarlos en países con una importante presencia musulmana. "Existe un gran potencial de crecimiento y la demanda de productos innovadores adaptados a la sharia sobrepasa, de lejos, la oferta existente", estimó Hans-Jürgen Koch, director de la filial suiza del banco, en una entrevista al diario Börsen Zeitung.

La empresa cree que, de este modo, aumentará considerablemente su cifra de negocio en Oriente Próximo, donde del 5 al 10% de las inversiones se hacen en servicios bancarios que respetan el derecho islámico. Koch estima que, de hecho, esta cifra va a crecer a un ritmo del 15% anual porque todavía hay muchos musulmanes que no tienen ninguna relación con un banco en esa zona del mundo. De momento, Deutsche Bank no tiene previsto comercializar estos productos en España.