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Un 56% de españoles desearía ser empresario antes que empleado

El Eurobarómetro muestra que sólo un 45% de los europeos prefiere ser empresario frente al 61% de los estadounidenses

Mandar en el trabajo o recibir órdenes con todo lo que cada alternativa acarrea. Ese es el dilema al que se han enfrentado los encuestados en el Eurobarómetro hecho público hoy por la Comisión Europea y que señala que un 56% de los españoles desearía ser su propio jefe frente a un 34% que prefiere ser empleado.

Al cotejar los datos lo primero que salta a la vista es que los españoles están por encima de la media de los ciudadanos de la UE en el deseo de ser empresarios, opción elegida por un 45% de los encuestados, y son los segundos, sólo por detrás de los portugueses (62%) y en el mismo nivel que los checos, que más eligen esta posibilidad. Estas cifras contrastan con las registradas en EE UU, donde un 61% de los ciudadanos aspira a ser empresario mientras que sólo un 34% quiere ser empleado.

Otros resultados muestran que pocos españoles se plantean hacer realidad sus deseos, y es que un 70% de los españoles encuestados reconoce que "nunca" ha pensado en crear una empresa, mientras un 13% asegura que están reflexionando al respecto y sólo un 3% señala que ya está en trámites de hacerlo. Además, a un 61% de los encuestados les gustaría ser propietarios de su propia empresa frente al 29% que no consideran esto imprescindible.

Independencia o estabilidad

De los españoles que han mostrado su preferencia por ser empresarios, un 66% señalan que es por la independencia económica que esto supone y por la posibilidad de realizar trabajos interesantes, mientras que un 14% apuntan a mejores perspectivas de ingresos.

En cuanto a las razones que argumentan los españoles para ser empleados, la más recurrente es la estabilidad del empleo, que aparece en un 23% de las respuestas; un salario regular (20%) o la existencia de un clima económico desfavorable (12%), que son las mismas justificaciones que utilizan el resto de los ciudadanos de la UE.

Una mirada a más amplia muestra que los europeos apuestan por el estatus de empleado antes que el de empresario en primer lugar por la estabilidad en los ingresos (30%), la estabilidad en el puesto de trabajo (24%) y la existencia de un clima económico desfavorable (21%). Estos factores tienen escaso peso en Estados Unidos, donde el principal argumento disuasorio para fundar una empresa es la gravedad de la decisión y el miedo a las responsabilidades (28% frente a sólo el 6% en el caso de la UE).

Como factores importantes para crear una empresa, un 84% señala la necesidad de contar con una idea adecuada; un 77% se refiere a los medios financieros y un 47% a contar con el socio adecuado.

Los riesgos financieros que conlleva ser empresario son la principal preocupación de los españoles encuestados (41%), seguido de la posibilidad de perder sus bienes (35%) y de la incertidumbre de los ingresos (23%).

El miedo al fracaso explica también la reticencia de los ciudadanos europeos a la hora de fundar su propia empresa (en el 50% de los casos frente a sólo el 33% en Estados Unidos). No obstante, entre los Veinticinco las diferencias oscilan entre el 29% de Irlanda y el 80% de Hungría. Otro temor extendido es el de la bancarrota o la pérdida de las propiedades (45% frente al 36% en EE UU).

En cuanto a las dificultades para poner en marcha un negocios, los españoles señalan especialmente la falta de apoyo financiero (73%) y la complejidad de los trámites administrativos (67%).

En un 50% de los casos, entre los españoles ha primado la oportunidad sobre la necesidad (36% a la hora de crear una empresa), mientras que un 60% preferiría crear un nuevo negocio frente al 17 que considera mejor idea comprar uno ya en marcha.