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CRISIS ECONÓMICA

General Motors recortará 2.850 empleos en Estados Unidos

Esta medida se une a un ya anunciado recorte del 10% de su plantilla un mes después de que Ford decidiera prescindir de 35.000 de sus trabajadores en todo el mundo

El fabricante de automóviles estadounidense General Motors ha anunciado que planea prescindir de 2.850 de sus trabajadores en dos de sus factorías de EE UU. Se trata de dos plantas dedicadas a producir modelos de automóviles cuya demanda ha caído. Este recorte no forma parte de los incentivos a 5.000 trabajadores de cuello blanco que la empresa anunció que ofrecería para eliminar a este 10% de su plantilla.

Un portavoz del mayor fabricante de coches del mundo ha agregado que en la planta de Linden (Nueva Jersey) el grupo suprimirá 1.100 empleados y en la de Onion Township (Michigan), otros 1.750. La fábrica de Linden, fundada en 1937, fabrica camionetas ligeras (pickup) y el Chevrolet Blazer desde el año 1992. La planta de Michigan se especializa en la producción de automóviles Sedan como el Oldsmobile Aurora, que bajó sus ventas en un 80 % en el último año.

La empresa, que cuenta con 300.000 empleados en todo el mundo, ya anunció el año pasado que Oldsmobile, que es su marca más antigua y emblemática, dejaría de fabricarse en los próximos años. Según la compañía, los empleados despedidos recibirán sus salarios y beneficios hasta septiembre del año 2003.

General Motors, a la que siguieron los demás, lanzó en septiembre una campaña de ventas sin entrada y sin interés que sirvió para colocar en el mercado 17,1 millones de turismos, muy cerca del récord de 17,3 millones de unidades vendidas el año 2000. La contrapartida fue el drenaje de recursos financieros y el desplazamiento al 2001 de ventas que correspondían al año actual. Aún así, se trata de la más resistente de las tres grandes automovilísticas (Ford Motors, General Motors y DaimlerChrysler), cuyos beneficios del pasado año ascendieron a 601 millones de dólares (704 millones de euros); pero cuyos ingresos han caído en un 58%.

Según el acuerdo laboral de General Motors con el sindicato de trabajadores del automóvil, los trabajadores pueden ser despedidos recibiendo una paga parcial por 42 semanas, situándolos en un banco de datos laborales siendo elegibles para ser transferidos a otras plantas de la compañía.

Crisis en el sector

Este anuncio ocurre un mes después de que Ford, segundo fabricante mundial de automóviles, anunciara sus planes de suprimir 35.000 empleos en todo el mundo, cerrar cinco plantas, cancelar cuatro modelos y reducir su producción en 900.000 unidades en Estados Unidos para hacer frente a una grave crisis que este año le va a costar en torno a los 2.300 millones de dólares. Estos resultados suponen el primer ejercicio en números rojos desde 1992.

A finales del pasado año, General Motors ya anunció que reduciría en un 10% su plantilla en Europa durante el año 2002, dentro de los intentos para mejorar la situación económica de su filial Opel. El recorte, que afectaría a unos 1.500 trabajadores, es adicional al del 10% que Opel ha puesto en marcha durante el pasado año, explicó un portavoz del primer fabricante mundial.

Las ventas de vehículos en Estados Unidos durante el mes de septiembre registraron un esperado descenso del 12% debido a la ralentización de la economía, pero menos pronunciado de lo que se temía tras los atentados terroristas del pasado 11 de septiembre. Las grandes empresas adoptaron un plan para incentivar el consumo, en el que se incluía financiación sin intereses.