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REDES | CiberP@ís

Pirate Bay deja de registrarse en EE UU

El sitio cambia al dominio sueco después de que el Supremo ratifique su condena

The Pirate Bay ha cambiado su dominio en Internet. Ya no es .org. Ahora se ha registrado con el dominio nacional sueco, .se. El motivo es que el dominio .org está gestionado por una empresa radicada en Virginia (Estados Unidos) y ello facilitaría el bloqueo del mismo por parte de las autoridades de aquel país. Otro tanto sucede con las extensiones .com, .net y .biz, que están bajo la gestión de Verisign, empresa estadounidense.

Este cambio se produce un día después de que el Tribunal Supremo sueco ratificara las condenas de entre 4 y 10 meses de cárcel a Carl Lundstrm, Peter Sunde y Fredrik Neij, promotores del sitio. Además deberán indemnizar con 46 millones de coronas suecas (algo menos de 5 millones de euros o 6,5 millones de dólares) a la industria audiovisual. En el caso de Gottfrid Svartholm, se mantiene la condena de un año de cárcel de primera instancia, ya que no se presentó al segundo juicio. El tribunal de apelación consideró probado que The Pirate Bay "facilitó el intercambio ilegal de archivos de una forma que conlleva responsabilidad penal para quienes dirigían el servidor".

Ayer por la mañana, en varios países el sitio no era accesible. Anonymous publicó un aviso en Twitter según el cual estaba fuera de servicio en Reino Unido, Canadá, Corea del Sur y varios países más. Lo mismo sucedía cuando el internauta pretendía acceder desde España. Aunque inicialmente cundió la alarma sobre un posible bloqueo del mismo, la explicación parece estar en el tiempo que necesita un nuevo dominio para desplegarse efectivamente por la Red.

Peter Sunde publicó una nota en su blog, apelando al boicoteo de la industria cultural. "Parad de ver películas. Parad de escuchar música. Buscad vías alternativas para la cultura". Sunde cita su propio proyecto, Flattr.com, como una alternativa que permite apoyar a los creadores sin someterse a la "corrupta industria del entretenimiento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 2012