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Reportaje:DINERO & INVERSIONES

Carmignac lo ve negro en España

La gestora cree que las medidas de austeridad conducen al abismo económico

"Muchas gracias por su presencia. Es bueno reunir a tanta gente cuando uno tiene muchos enemigos". Édouard Carmignac daba así la bienvenida el pasado lunes a más de 700 clientes. El evento tuvo lugar en un coqueto pabellón junto a los Campos Elíseos de París, cerca del hotel Crillon, donde la aristocracia europea presenta en sociedad a sus vástagos. La reunión anual de esta boutique de fondos independiente -la fundó Carmignac en 1989 y conserva la mayoría del capital- es todo un acontecimiento en el mundo de la inversión. En la última década ha pasado de gestionar 800 millones de euros a manejar 45.863 millones -en 2011 sufrió reembolsos de 10.000 millones-. Además, este crecimiento viene acompañado por la volcánica personalidad de su presidente, sin pelos en la lengua. En su momento cargó contra la distribución de fondos en España y eso le costó la enemistad de los dos grandes bancos -ha retomado las relaciones comerciales con Santander, pero no con BBVA-, y en el último año ha disparado su escopeta contra el expresidente del BCE Jean-Claude Trichet mediante polémicas cartas en la prensa.

La firma francesa pide políticas que estimulen el crecimiento

"El BCE debería comprar deuda pública directamente"

Como las estrellas del rock, Carmignac se reservó la última intervención ante los clientes, dejando que abriesen fuego los teloneros, es decir, sus lugartenientes en la firma. Todas las intervenciones fueron en francés, síntoma del orgullo local por su idioma, a pesar de las claras dificultades de algunos gestores anglosajones para expresarse en la lengua de Balzac. Abrió fuego Frédéric Leroux, gestor global de Carmignac, quien hizo una presentación de las perspectivas de inversión de la compañía para 2012. Leroux hizo especial hincapié en la crisis en la que está inmersa la zona euro. "El crecimiento europeo en 2012 no será el suficiente para estabilizar las cuentas públicas de los Estados. Se necesitan políticas que estimulen la economía. El rigor presupuestario está asesinando el potencial de crecimiento", advirtió.

Leroux fue especialmente pesimista con la situación de España, un ejemplo de la "caricatura" de la austeridad. "En cualquier momento el Gobierno puede decir que no puede más", advirtió. "España ha hecho unos esfuerzos enormes por reducir su déficit y la recompensa ha sido un incremento del paro. El país no va a poder resolver su problema presupuestario porque no crece".

El gestor global de Carmignac subrayó que nadie, ni si quiera Alemania, está a salvo de la recesión en la zona euro. "Con el debilitamiento de sus socios comerciales, Berlín sufre las consecuencias de sus propias políticas". Lo bueno para Europa es, según Leroux, el cambio en el BCE, ya que Mario Draghi ha bajado los tipos y ha dado más liquidez al sistema. "A pesar de ello, creemos que deberá convertirse en prestamista de último recurso". El débil crecimiento económico y el giro en la política monetaria llevan a Carmignac a pensar que el euro proseguirá en 2012 su tendencia bajista frente al dólar.

En EE UU, la gestora constata la mejora del mercado inmobiliario y los síntomas de recuperación del mercado laboral, así como la reducción del riesgo de bloqueo político a las cuestiones económicas debido a la cercanía de las elecciones. "Sin embargo, los factores de riesgo estructurales implican un crecimiento moderado", según Leroux. En el caso de los mercados emergentes, destacó que los peligros inflacionistas se están moderando, lo que podría llevar a los bancos centrales a bajar los tipos de interés. En China, Carmignac apuesta por una ralentización suave, más que un aterrizaje severo del crecimiento. "La conclusión general de inversión para 2012 es que el horizonte empieza a despejarse. Los activos de riesgo, por lo menos en el corto plazo, podrían vivir un rebote, principalmente en Europa y en los países emergentes debido a sus elevados niveles de infravaloración", resumió Leroux.

La evolución de los países emergentes es de gran importancia para los resultados de Carmignac, ya que el 18% de los activos que gestiona están invertidos en estas naciones, y el 16%, en recursos naturales y oro. Simon Pickard, responsable de renta variable emergente, reconoce que hay todavía incógnitas por despejar, principalmente un posible efecto contagio si las economías desarrolladas entran en recesión, pero confía en que 2012 sea el año de la recuperación para los mercados emergentes. "Nuestra estrategia pasa por una fuerte diversificación geográfica. Un tercio de nuestros fondos están invertidos en Brasil, India y China, y un 23%, en economías con gran potencial, como Turquía, Colombia y los países del sureste asiático". Además, Carmignac concede gran peso a las empresas de consumo locales que se puedan beneficiar del repunte del gasto interno como el Fondo Económico Mexicano (México), Ambev (Brasil), Astra International (Indonesia) o Samsung Electronics (Corea del Sur).

La crisis de la zona euro hace que resulte más difícil dibujar una estrategia de inversión. Sin embargo, Laurent Ducoin, responsable de renta variable europea, cree que hay oportunidades. "Hay que encontrar compañías con motores propios de crecimiento porque, en el mejor de los casos, Europa tendrá un déficit de crecimiento. Estas empresas pueden ser de cuatro tipos: grupos con exposición a los mercados emergentes, compañías que podrían beneficiarse de la debilidad del euro, sociedades innovadoras y del sector energético".

Tras la intervención de su equipo tomó la palabra Carmignac y minimizó la caída de patrimonio en 2011 en sus fondos. "Las salidas de activos que registramos fueron solo el 20% del volumen que captamos entre 2009 y 2010. Eso es un fenómeno de pintura fresca, es decir, clientes que estaban menos consolidados. Así es cómo se construye un negocio a largo plazo". Luego se felicitó por el cambio de rumbo en el BCE. "El riesgo sistémico en Europa se aleja, pero el problema del crecimiento está lejos de solucionarse. Draghi ha dado pasos importantes, inyectando liquidez a los bancos europeos, pero solo el BCE está en disposición de actuar de forma más contundente y debería comprar deuda pública directamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2012