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Entrevista:EDUARDO CARRANZA, 24 años, maestro | El deterioro del mercado laboral

"Hay que agarrarse a un clavo ardiendo"

Los jóvenes son los más damnificados por los pésimos datos del paro publicados ayer. La tasa entre los menores de 25 años alcanzó el 48,56% el último trimestre de 2011 y un total de 884.100 jóvenes buscan trabajo sin éxito. Estos datos triplican la estadística entre aquellos que se abren camino en el mercado laboral si se compara con el inicio de la crisis.

El madrileño Eduardo Carranza es una muestra del panorama que viven los más jóvenes. Tiene 24 años, el título de Magisterio en el bolsillo y, desde el mes de septiembre, ha pasado a engrosar la larga lista del paro. "Es muy difícil, hay que esperar y, por ahora, agarrarse a un clavo ardiendo", asegura. No se cierra puertas y probó suerte fuera de España, en Londres, de donde regresó con las manos vacías.

Vive con sus padres ("me gustaría irme, pero no puedo", dice) y lleva cuatro meses en busca de un trabajo que no aparece. "De lo que sea". Después de agotar las prestaciones del Inem, gana pequeñas cantidades de dinero porque imparte clases particulares. Ante la falta de oportunidades, ha optado por seguir formándose para convertir en realidad su vocación: ser profesor de educación especial para dar clases a niños discapacitados. Sin olvidar su sueño, busca por ahora una ocupación a corto plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de enero de 2012