Cambios en los convenios

Cuando hacen falta los extremos

Suena extraño, pero la negociación colectiva más eficaz es la que se polariza en los extremos: la que se aglutina en los convenios sectoriales estatales o la que se polariza en las empresas. Esto es lo que dice la teoría económica, y lo que no sucede en España, donde predominan los convenios provinciales. Según esta teoría, los pactos estatales se adaptan a las condiciones de la economía -sobre todo, al nivel de paro- en cada momento; los empresariales, a las circunstancias de cada empresa.

El Gobierno apuesta por centrifugar la negociación colectiva hasta las empresas. Lo dijo el viernes Luis de Guindos, ministro de Economía, en The Wall Street Journal. La reforma que hizo el año pasado el Gobierno socialista trató de combinar las virtudes de la centralización y el centrifugado. Pero apenas ha tenido tiempo de entrar en vigor. Además chocó desde primera hora con el anuncio del PP de que iba a hacer otra reforma de la negociación colectiva cuando llegara al poder, un factor que desincentiva la firma de nuevos convenios y añade incertidumbre.

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Pero si intenta hacerlo sin consenso social, la reforma puede darse de bruces con la realidad de las mesas de negociación. A los sindicatos y a los empresarios les molesta que se reformen los convenios a sus espaldas. Lo hizo el Gobierno socialista el año pasado. Así que ahora, a punto de que el nuevo Ejecutivo ponga en marcha su reforma laboral, UGT, CC OO, CEOE y CEPYME lograron un pacto mínimo: advertir de que ese tema era asunto suyo.

El centrifugado de convenios en España tropieza con el predomino absoluto de autónomos y pymes, un tipo de empresas en las que introducir el conflicto laboral (aparejado a la negociación de convenios) supone un lastre y puede dejar sin la cobertura de convenios a una gran parte de los asalariados.

Estos días, como complemento del pacto salarial, los agentes sociales negocian un pacto sobre la estructura de los convenios. Pero no parece, a tenor de lo que se conoce hasta el momento, que este acuerdo vaya a incluir modificaciones legislativas. De hecho, ya hay sectores que apuestan por mantener la estructura actual: es el caso de la construcción, donde domina el acuerdo estatal y el provincial, que acaba de renovar su convenio.

Sin embargo, este sector ha tratado de corregir en su convenio uno de los principales problemas de la negociación colectiva en España: el retraso con el que la evolución de los salarios se adaptan a la coyuntura económica. Así, en el convenio que firmó el viernes, se pactó que la revisión de los sueldos se negociará anualmente pese a que tenga una vigencia de cuatro años. -

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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