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LAS PREVISIONES ECONÓMICAS DE CONFEBASK

Euskadi ralentizará en 2012 el aumento del paro tras destruir 54.000 empleos

La economía vasca se asomará a la recesión en el primer semestre del año

Euskadi reducirá el año que viene, aunque no logrará detener, la sangría que en los tres últimos ejercicios se ha cobrado 51.000 puestos de trabajo. Así lo vaticinó ayer la patronal, Confebask, cuyas previsiones apuntan a un crecimiento casi nulo de la economía en 2012 que desembocará en 3.000 nuevos parados. Con ellos, la tasa de desempleo se elevará hasta el 11,5%, medio punto más que en la actualidad, pero apenas la mitad que la media española. "La situación es difícil, pero con las medidas necesarias saldremos de la crisis antes que otros", confió ayer el presidente de los empresarios vascos, Miguel Ángel Lujua.

Los últimos meses han sido más duros de lo previsto para la economía vasca, según el Informe de Coyuntura Económica que ayer presentó Confebask en Bilbao. La propia patronal calculó hace un año que en 2011 crecería la economía y se pondría fin a la destrucción de puestos de trabajo con la creación de 5.000 empleos en Euskadi. Un cálculo que con el tiempo se ha distanciado mucho de la realidad, ya que el ejercicio que mañana se cierra lo hace con 11.000 nuevos parados. A lo largo de 2012 se mantendrá la tendencia negativa, si bien se atenuará con el paso de los meses.

Lujua insta a los bancos a trasladar a empresas y familias las ayudas recibidas

La patronal pide una política fiscal más orientada a la creación de empleo

En el conjunto del año, la economía vasca crecerá en torno a un 0,4%, tres décimas por debajo que en 2011. Además, lo hará gracias a un segundo semestre que se prevé más favorable, "siempre que la economía europea supere sus incertidumbres". Los primeros meses serán "difíciles" y se asomarán a la recesión, según predijo la secretaria general de Confebask, Nuria López de Gereñu. La industria se consolidará como el sector más fuerte, mientras que la construcción prolongará su retroceso.

Pese a las pesimistas expectativas, el comportamiento de la economía vasca será ligeramente mejor que el de la española, cuyo crecimiento será incluso inferior, lastrada por los ajustes presupuestarios, la débil demanda interna, la falta de crédito y la elevada tasa de desempleo, entre otros factores.

A varios de ellos aludió ayer el propio Lujua para propiciar la salida de la crisis. Su mensaje más contundente se lo envió a las entidades financieras, a las que emplazó a trasladar "a la economía real" las ayudas que reciben para que fluya el crédito y las empresas puedan acometer las inversiones necesarias para crear empleo. "Nadie se atreve a prestar dinero y las entidades financieras prefieren usar el del Banco Central Europeo para sanear sus balances", censuró el presidente de la patronal, quien alertó sobre la posibilidad de "no salir del círculo vicioso".

El máximo responsable de los empresarios vascos instó a las autoridades españolas y europeas a que adopten las medidas necesarias para obligar a las entidades bancarias a trasladar a "empresas y familias" el dinero recibido. "Las ayudas deben condicionarse a los fines finalistas de las mismas", recalcó Lujua, antes de referirse al problema financiero como el que más lastra la economía vasca.

Sus reivindicaciones, no obstante, fueron más allá. El presidente de la patronal reclamó el impulso de políticas públicas para fomentar la economía. Así, planteó medidas para incentivar la investigación, las inversiones productivas y la internacionalización de las empresas, ya que las que más presencia tienen en el exterior son las que mejor están sorteando la crisis. En este sentido, instó también a las propias firmas a descubrir nuevos mercados potenciales, ya que los actuales están cerca de su agotamiento.

Pese al adverso escenario, Lujua se mostró convencido de que "con optimismo se sale antes de la crisis que con pesimismo". Por eso, abogó por la aportación "de todos" para salir adelante. En este sentido, defendió el trabajo conjunto de los empresarios, los trabajadores y sus organizaciones sindicales para recuperar la competitividad laboral y la perdida confianza que generaba la economía española en el marco europeo. "Es el momento de negociar para llegar a acuerdos y que el Gobierno tenga que legislar lo menos posible", consideró.

El presidente de Confebask demandó, por último, una política fiscal "más orientada a la creación de empleo y la inversión", ya que "las medidas aprobadas no van en esa dirección". "Entendemos que también está la finalidad de recaudar para atender los gastos que la sociedad necesita, pero no es bueno que otras comunidades, como Madrid, tengan mejores condiciones fiscales", avisó.

"Transformar" al funcionario

Al margen del análisis de la situación macroeconómica, y a preguntas de los periodistas, el presidente de la patronal vasca, Miguel Ángel Lujua, también abordó ayer la situación del sector público al abogar por "transformar su mentalidad" para favorecer que los funcionarios adopten "la visión de cuenta de resultados" que impera en las empresas.

Aunque "sin ánimo de entrar en polémicas" y tras reconocer el trabajo de los empleados públicos, Lujua sí recalcó que estos últimos gozan de "ventajas que no tienen los trabajadores de la economía real". Citó, por ejemplo, un horario laboral menos exigente y una mayor estabilidad en el puesto de trabajo, a lo que sumó, en contraposición, un mayor índice de absentismo. En este sentido, exigió a los funcionarios un esfuerzo solidario para "adaptarse" al actual marco de crisis y ser más competitivos.

En plena polémica por la negociación de las condiciones laborales que afectarán a los funcionarios vascos en 2012, rota tras levantarse de la Mesa General los cuatro sindicatos mayoritarios ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el Gobierno vasco, Lujua recalcó que no se trata de despedir a los trabajadores públicos, sino de lograr una mayor efectividad de su trabajo con las plantillas actuales. Aunque sin posicionarse sobre si su número resulta excesivo en Euskadi, sí recalcó que el objetivo no pasar por reducir el colectivo, sino por "controlar" las contrataciones para reducir el gasto que conllevan.

"Inasumible" ausencia de ELA

El responsable máximo de Confebask, Miguel Ángel Lujua, se refirió también ayer al debate sobre la negociación colectiva al considerar, en la ronda de preguntas posterior a la rueda de prensa, que el desmarque de ELA es "incorrecto e inasumible". "Es tiempo de trabajar por un consenso, máxime desde la responsabilidad del sindicato mayoritario de Euskadi", reivindicó el líder de la patronal.

Lujua desmintió las acusaciones de pretender una "desregulación laboral" disfrazada de "paz social", como había reprochado ELA el miércoles. Al contrario, defendió el marco de relaciones vasco como "fundamental" para mantener la identidad propia. "No sabemos y no podemos adelantar si, al final, se materializará en un acuerdo, pero sí que los sindicatos y Confebask estamos comprometidos para alcanzarlo, porque creemos que es nuestra responsabilidad", manifestó, antes de señalar que "cada uno es responsable de actuaciones".

El líder de la patronal insistió en que el verdadero objetivo de Confebask es conseguir "un marco de relaciones que ayude a las empresas desde una negociación próxima". "Queremos consensuar un marco de relaciones en el que los convenios y la negociación provincial tenga una referencia fundamental, así como estar cerca de los empresarios para ayudarles a salir de la crisis; todo, en un escenario en el que la reforma laboral y la flexibilidad propicien la generación de empleo, defendiendo el trabajo desde una visión de Euskadi", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de diciembre de 2011

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