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Reportaje:

Muerte súbita del examen médico

La federación española de ciclismo, la única que lo hacía, deja de exigir a los deportistas un reconocimiento para lograr licencia

No hay como la provocación para conseguir que, al menos, se hable de uno, o de un problema, aunque a veces ello genere mayores males que los bienes que intenta procurar. La federación española de ciclismo ha querido sensibilizar a los dirigentes del deporte sobre la falta de regulación de los reconocimientos médicos para obtener una licencia federativa mediante el expeditivo método de dejar de exigirlos a sus practicantes. Así, desde el 1 de enero próximo, quien quiera federarse como ciclista no deberá pasar antes por el médico.

"El Consejo Superior de Deportes (CSD), al que consultamos antes de tomar la decisión, no obliga a hacer reconocimientos, y el ciclismo era el único deporte que los practicaba. Ni el atletismo, ni el triatlón ni otros deportes con un fuerte componente de competiciones populares los exigen", dice el presidente de la federación de ciclismo, Carlos Castaño, quien avala la decisión tomada el 11 de noviembre pasado por la comisión delegada de su federación. "Lo hemos hecho para provocar, para presionar, para lograr que alguien tome cartas en el asunto".

La comisión de expertos del CSD lleva dos años trabajando en la normativa

Más que de tomar cartas en el asunto, las primeras reacciones han sido de sorpresa y de condena, como la emitida por los médicos deportivos agrupados en Femede, que en un comunicado recuerda que el ciclismo es, junto al atletismo, uno de los dos deportes que más muertes súbitas causan en España. "Por ello", señala el presidente de Femede, Pedro Manonelles, "no se entiende que la federación de ciclismo haya tomado tan sorprendente acuerdo". Mientras, fuentes del CSD, mostraron primero su sorpresa al conocer la decisión y también su malestar. "No es precisamente el mejor momento para hacer algo así", dijeron. "Ahora que el seguimiento de la salud del deportista es uno de nuestros mayores empeños. Y no se necesita una orden para hacer lo que hay que hacer".

La situación que quiere denunciar, que quiere arreglar, Castaño, es, según su propia descripción, una en la que, al no estar regulado, el reconocimiento médico es simplemente un trámite mediante el que, previo pago de 30 a 50 euros, se obtiene un papel, un certificado que no garantiza nada. "Muchos se hacen los reconocimientos en los gabinetes psicopedagógicos del carné de conducir y el permiso de armas", dice Castaño. "El reconocimiento no está regulado. Vale cualquier certificado emitido por un médico cualquiera. Nosotros queremos que se hagan como Dios manda, por un médico deportivo, y esperamos que el CSD regule definitivamente qué pruebas deben superarse -electrocardiograma, pruebas de esfuerzo...- para dar la licencia. O lo hacemos bien o nada, no valen las medias tintas".

Tanto en ciclismo como en atletismo, la mayoría de las licencias que se emiten son las llamadas "de un día", aptas para participar con todo tipo de seguros en pruebas y marchas populares que cada vez convocan a más aficionados. El reconocimiento médico, obligatorio en otros países como Francia o Italia, supone un encarecimiento de la licencia.

Ninguna ley estipula que los reconocimientos médicos sean obligatorios en España, pero la ley orgánica de protección de la salud y de lucha contra el dopaje da por sentada su existencia y señala en su artículo tercero que la comisión de control y seguimiento de la salud y el dopaje, integrada en el CSD, deberá "informar sobre las condiciones de los reconocimientos médicos" y de la "homologación de las pruebas y protocolos" que los integran "de acuerdo con las exigencias de las modalidades deportivas". Y en su artículo 49 añade que también "determinará la obligación de efectuar reconocimientos médicos previos a la expedición de la licencia federativa en aquellos deportes que considere necesario".

"Y en ello estamos, en ello estamos", dice José Luis Terreros, subdirector general del CSD y responsable de salud. "Llevamos dos años trabajando en la normativa, que queremos que sea lo más completa posible y como es un asunto muy complejo y hemos querido que en su elaboración, lo más sistemática posible, participen los mejores expertos, ha costado mucho reunirlos y lograr que entregaran a tiempo sus propuestas". Manonelles es uno de los expertos de la comisión, y recuerda que aunque ahora no haya una norma del CSD, las federaciones tienen potestad para establecer la suya. "Hasta ahora los reconocimientos, en efecto, estaban mal hechos. Los mejoraremos y obligaremos que sean profesionales cualificados los que los lleven a cabo, aunque no necesariamente médicos deportivos pues no habría suficientes", afirma Terrero. "Eso sí, las licencias subirán bastante de precio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de diciembre de 2011