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La investidura de Rajoy | La intervención de CIU

Duran no arranca ningún compromiso a Rajoy sobre el pacto fiscal

CiU se inclina por votar 'no' en la investidura, pero lo decidirá hoy

Mariano Rajoy se lo puso difícil ayer a Josep Antoni Duran i Lleida. El portavoz de Convergència i Unió en el Congreso era partidario de tender puentes con el Gobierno del PP y defendía la posibilidad de abstenerse en la votación de investidura. Pero la sintonía entre el líder del PP y Duran se limitó exclusivamente, en su cara a cara, a lo referente a medidas contra la crisis. Después, todo se truncó. Rajoy no atendió ninguna de las demandas de la agenda nacionalista de Duran y despachó con un simple "estoy dispuesto a escuchar" la principal demanda de CiU para esta legislatura: el pacto fiscal. Ello hacía tambalear anoche la abstención de los nacionalistas a la investidura. A la espera de conversaciones de última hora, CiU se inclinaba por el no.

El portavoz de CiU: "Cataluña está harta de que España la haga más pobre"

La reforma laboral y los beneficios para emprendedores le unen al PP

Duran dedicó la parte principal de su intervención a defender las medidas económicas que propuso CiU en campaña y que el PP apoya en buena medida. Esto permitió ver muchas posibilidades de encuentro durante la legislatura que comienza entre el nacionalismo moderado de Cataluña y el Partido Popular. Duran obtuvo respuestas favorables de Rajoy a sus demandas de una nueva reforma laboral, de lanzar un plan de choque para el empleo juvenil y mayores beneficios fiscales para los emprendedores y los llamados business angels, socios capitalistas para proyectos de capital riesgo.

Duran hizo especial hincapié en la necesidad de "reducir organismos estatales" y racionalizar la estructura administrativa para evitar duplicidades entre Administraciones. Rajoy le respondió con su ya conocida receta: "Menos leyes y mejor hechas".

Fue a partir de aquí cuando se torcieron las cosas. Rajoy aprovechó para situar en el centro del debate la necesidad de mantener la "unidad de mercado", algo que para los nacionalistas catalanes es sinónimo de merma en las competencias autonómicas. El líder del PP recurrió a un ejemplo, el de un supuesto inversor extranjero que le expresó sus recelos para invertir en España por las trabas burocráticas de las autonomías. Duran le respondió secamente recordando que la unidad de mercado no existe ni en EE UU. Como si esperara esta comparación, Rajoy replicó con cifras: "En Estados Unidos los Estados manejan el 23% del gasto, mientras que en España las autonomías manejan el 37%".

El desencuentro entre Rajoy y Duran fue en aumento cuando el segundo situó sus tres principales reclamaciones: una nueva financiación para Cataluña en la línea de la que tiene el País Vasco; el cobro de los 759 millones que el Gobierno debe a la Generalitat por inversiones no realizadas; y el cobro de los 1.450 milones del fondo de competitividad que el Ejecutivo saliente ha demorado. Rajoy desoyó las tres peticiones, lo que generó gestos de incomodidad en la bancada nacionalista.

Duran reivindicó el nuevo pacto fiscal argumentando que "Cataluña está harta de que España la haga más pobre" y reclamó la nueva financiación para que Cataluña tenga "un trato más justo". Lo que pide CiU en este sentido es que la Generalitat recaude, liquide e inspeccione todos los impuestos para, después, entregar una parte a la Administración central para pagar los servicios que esta presta en Cataluña y abonar una cuota de "solidaridad" con las comunidades más pobres.

Rajoy respondió argumentando que ahora su prioridad es la recuperación económica con una frase que ya utilizó en campaña: "Hay que generar riqueza para todos más que repartir lo poco que nos queda", dijo. En resumen, que antes de hablar del pacto fiscal hay que recuperar la economía. Eso sí, dejó la puerta abierta a "hablar" y "escuchar". Esta tibieza en su respuesta motivó que Duran insinuara el no a la investidura: "No me concreta nada. Huye de la propuesta y lo entiendo. Pero deberá entender cuál va a ser nuestra posición respecto al voto", dijo Duran.

Sobre las deudas pendientes Rajoy se limitó a decir que "cumplirá con la ley" y recalcando que son deudas que deja el anterior Gobierno. De poco sirvieron las súplicas de Duran exhortando a Rajoy a comprometerse, al menos, a llevar el asunto de la financiación a las comisiones bilaterales, Estado-Generalitat. Ni así.

El disgusto final para Duran llegó ya en el debate entre Rajoy y el representante de Izquierda de Aragón. Mientras que Rajoy eludió cualquier compromiso con CiU sobre el corredor ferroviario del Mediterráneo que debe cruzar Cataluña, sí dijo estar "comprometido" en el desarrollo del corredor central, entre Aragón y Francia. Duran y el líder de CiU, Artur Mas, dirimían anoche si la abstención seguía siendo posible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2011