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Reportaje:Dinero e inversiones

Cómo comprar deuda pública

Qué debe tener en cuenta el inversor para operar con letras, bonos y obligaciones

Los mercados presionan a España -es verdad que esta semana le han dado un respiro- y el Estado se ve obligado a pagar más para captar dinero. Es un síntoma de desconfianza que aleja al Gobierno del objetivo de déficit previsto al incrementar los costes financieros. Al mismo tiempo, la escalada de la famosa prima de riesgo -está en 344 puntos básicos tras haber alcanzado los 468 puntos- ejerce un efecto arrastre que dificulta el acceso al crédito de empresas y familias. Los únicos que pueden sacar partido de esta situación son aquellos que dispongan de capital suficiente para invertir. La crisis ha enseñado que no existen activos libres de riesgo; sin embargo, cuando las letras del Tesoro ofrecen un rédito superior al 5% en la subasta o cuando las obligaciones alcanzan el 7% se puede decir que la veleta formada por el binomio rentabilidad-riesgo apunta con claridad hacia la recomendación de comprar. Ni siquiera bancos y cajas, enfrascados en una batalla por captar pasivo con sus depósitos, pueden igualar el atractivo que tiene la deuda pública en estos momentos, sobre todo en las carteras de aquellos inversores más conservadores. Ahora bien, ¿cómo se pueden adquirir títulos del Tesoro? A continuación se explican las claves para moverse en este mercado.

Si se quieren evitar comisiones conviene abrir una cuenta en el Banco de España

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- Tipos de valores. Los títulos de deuda pública pueden dividirse en tres clases. En primer lugar están las letras del Tesoro, que son valores de renta fija a corto plazo (actualmente se emiten a 3, 6, 12 y 18 meses). Las Letras se emiten mediante subasta: el importe mínimo es de 1.000 euros y las peticiones por importe superior han de ser múltiplos de 1.000 euros. Son valores emitidos al descuento, es decir, su precio de adquisición es inferior al importe que el inversor recibirá en el momento de reembolso (la diferencia es el interés generado por la letra).

Por otro lado, están los bonos y las obligaciones del Estado, cuyo plazo de duración es superior a los dos años. Actualmente, el Tesoro vende bonos a 3 y 5 años y obligaciones a 10, 15 y 30 años. También se emiten mediante subasta competitiva y el importe mínimo es de 1.000 euros.

- Calendario. Al principio de cada año el Tesoro publica en el Boletín Oficial del Estado el calendario de subastas, con vigencia durante todos los meses de ese año. Lo normal es que cada mes haya dos subastas de letras, una de bonos y otra de obligaciones. No obstante, el Tesoro se reserva la posibilidad de convocar subastas adicionales o de cancelar alguna de las programadas si lo estima conveniente.

- Clases de peticiones. Hay dos tipos de peticiones. Por un lado están las competitivas, en las que el participante debe indicar qué importe nominal desea adquirir y a qué precio, expresado este último en tanto por ciento del valor nominal. Por otro lado están las peticiones no competitivas. En ellas solo es preciso indicar el importe nominal que se desea adquirir (el precio a pagar por los valores será el precio medio ponderado que resulte de la subasta). Las peticiones no competitivas son las más adecuadas para el pequeño inversor.

- Mercados. La compra (o venta) de deuda pública se puede hacer en el mercado primario o en el secundario. Una operación en el mercado primario es aquella que se realiza en el momento que se emiten los valores (subasta). Por su parte, todos los valores del Tesoro se negocian una vez emitidos en el mercado secundario. En este mercado el inversor debe de tener en cuenta que el precio del valor se mueve de forma inversa a su rentabilidad en función de la oferta y la demanda.

- Canales. El ahorrador puede adquirir deuda pública a través de diferentes canales. Una opción es mediante los servicios de los bancos e intermediarios financieros registrados. El problema si se usa esta vía son las comisiones, que podrían rondar en su conjunto (suscripción, amortización, mantenimiento de la cuenta...) hasta un 1% del capital invertido.La otra posibilidad para operar con deuda pública es hacerlo directamente con el Tesoro, sin intermediarios, lo que abarata el proceso. En este caso sería necesario abrir una cuenta en el Banco de España. Se puede abrir en una de las sucursales del organismo o bien a través de Internet. Si se usa la web haría falta contar con un certificado digital. La cuenta, que tendrá que vincularse con otra cuenta corriente que se tenga operativa, no tiene ningún tipo de comisión ya que no es de ahorro (solo habilita a depositar el dinero para operar). Tras este proceso un tanto burocrático, el ahorrador estará en disposición de operar y lo podrá hacer a través de la página web del Tesoro (dentro del apartado "servicio de compra y venta de valores"). La cuenta del Banco de España solo es válida para operar en el mercado primario. Si quiere comprar en el secundario (o deshacerse de los valores antes de su vencimiento) deberá transferir la deuda a la cuenta vinculada (se activarán las comisiones de la entidad financiera).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de diciembre de 2011