"Ya no me ponen cara de pena al decir que vivo en Polonia"

Como millones de españoles, Juana Martínez Nájar (Villacarrillo, Jaén) está atada a una hipoteca. Pero, a diferencia de millones de españoles, tiene trabajo fijo y perspectivas de conservarlo. Hace una década que vive en Varsovia y desde hace un año tiene un piso de su propiedad en la capital polaca. Esta doctora en Filología Hispánica, de 42 años, trabaja como profesora de español. "No creo que tenga eso que llaman espíritu europeo, pero reconozco que tener pasaporte de la UE te abre muchas puertas".
Llegó a Polonia en 2001, cuando el país ni siquiera estaba en la UE, con una licenciatura de Filología Hispánica bajo el brazo y ahí se doctoró. "Fue fruto de la casualidad, porque me aceptaron en la universidad y surgió una oportunidad", dice esta profesora en la Escuela Superior de Psicología Social y adjunta en el Instituto de Lingüística Aplicada de la Universidad de Varsovia. Cuando se produjo el ingreso del país centroeuropeo en la Unión, en mayo de 2004, experimentó el cambio personalmente: ya no necesitaba permisos para trabajar. "Hasta entonces tenían que sellarte el visado de trabajo cada cierto tiempo; a veces tenías que entrar y salir del país el mismo día para que te volvieran a sellar el visado", dice.
Ahora va y viene sin problemas. "No creo que vuelva a España; me temo que jamás encontraría un trabajo de este nivel, porque aquí creo que prima más la meritocracia", asegura. Pero sobre todo en Polonia encuentra estabilidad económica. El país ha conseguido capear el temporal que azota Europa, al menos de momento, y aunque la tasa de paro casi roza el 12% está muy lejos de la española: "Antes decía que vivía en Polonia y en España me miraban con cara de pena; ahora, todo lo contrario".
"Soy un poco euroescéptica, lo reconozco. Basta con ver los problemas que estamos teniendo, aunque la posibilidad de salir de la zona euro da miedo", afirma esta profesora.
Juana Martínez ve cada día a más españoles en Varsovia. "La crisis ha hecho que la gente se vaya a otros países en busca de trabajo".

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Últimas noticias
Antonia San Juan acaba el año con buenas noticias sobre su cáncer: “Estoy curada”
El villancico con toque extremeño de Estopa con Chenoa para las campanadas de RTVE en la Puerta del Sol
Hallado el cuerpo del montañero atrapado por un alud en Huesca
Varios muertos por una explosión en el bar de una estación de esquí en Suiza
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































