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Lugrís Vadillo muestra en Santiago el universo surrealista heredado de su padre

La trayectoria pictórica de Lugrís Vadillo condensada en 15 obras. Es la idea que sustenta la exposición que la galería José Lorenzo, en Santiago, acaba de abrir al público. Desde Marina, Playa o Fondo marino, que atestiguan las primeras etapas de un Lugrís más contenido con el color; hasta el reciente Barco, caleidoscopio de planos poblado de un mar de miniaturas, la muestra recorre el trabajo del pintor incidiendo en las características principales de su universo surrealista.

Playas con lunas diurnas e islas sobre el mar que albergan otros mundos; escenas paralelas e independientes de la principal, que se desarrollan dentro de marcos o ventanas; esferas suspendidas sobre el espacio y habitadas por figuras humanas... Es necesario mirar sin prisas para poder apreciar los múltiples detalles de los cuadros.

"Quisimos juntar todas las épocas de la pintura de Lugrís Vadillo. Parte de los cuadros son de la tercera época, en la que el pintor recupera elementos de la primera como la miniatura y cambia el color hacia una paleta más fuerte", explica uno de los responsables de la galería, David Ferreras. Son visibles en las obras no solo las huellas de la literatura de Julio Verne o Lovecraft. El pintor vigués, hijo de Urbano Lugrís, explora también, para reinterpretarlas, iconografías como la religiosa, en Virgen de los ojos grandes o en Santiago.

Los juegos de planos y perspectivas sostienen la arquitectura compleja de los cuadros. Es el caso de Barco, que recuerda obras anteriores del artista, o del titulado -precisamente- Perspectiva (aunque el pintor deja con frecuencia sus obras sin título, en este caso la propia galería escogió nombre para alguno de los lienzos). En el primero conviven pinceladas más gruesas y más delicadas, así como escenas dispuestas en una ola, en las velas entre los mástiles, en la playa del fondo... La explosión de color poco tiene que ver las más frías y metálicas tonalidades de Fondo marino o Marina.

"La evolución del estilo de Lugrís es evidente en las obras de la exposición. Sus figuras pintadas con pinceles muy finos, sus personajes estilizados, frontales. Es muy detallista. Como los surrealistas, juega con formas esféricas que parecen volar, o con el mundo de los sueños, que también es realista, de algún modo. Pero su estilo es particular", destaca Ferreras. La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 8 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2011