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Reportaje:FÚTBOL | 14ª jornada de Liga

"La exigencia no es la que era"

Antic, Quique y exfiguras como Gárate lamentan la dejadez rojiblanca en estos duelos

La melancolía tortura a José Eulogio Gárate cada vez que se avecina un derbi. "Me duele ver al Atlético más que los problemas que arrastro en las rodillas desde 1977. Es que este equipo... Ganar al Madrid no era una quimera. Era una exigencia, como pelear por todos los títulos. Un síntoma de la decadencia del club es que ganar al Madrid pasó a ser el principal objetivo de la temporada. ¡Antes que la Liga! ¡Con eso bastaba para salvar un año entero! Con el tiempo, hasta eso se perdió". "El mensaje actual es que el Atlético no tiene nada que perder y que, si cae, no pasa nada. Borrón, cuenta nueva y... hasta el año siguiente, señores. La exigencia ha caído a mínimos históricos. Son seis puntos menos descontados cada curso", ahonda Radomir Antic, el técnico del doblete Liga-Copa de 1996. "A nosotros los títulos no nos valieron de nada. Ni dinámica ni nada. Perdimos los cuatro partidos de la temporada pasada, entre la Liga y la Copa. ¡Los cuatro! Es que ni aposta", resume Quique Flores, el entrenador del doblete Liga Europa-Supercopa de Europa de 2010.

LA ÚLTIMA VICTORIA ATLÉTICA: REAL MADRID 1 - ATLÉTICO 3

Real Madrid: Bizarri; Míchel Salgado, Iván Campo, Julio César, Roberto Carlos; Seedorf, Redondo (Karembeu, m. 61), Helguera (Eto'o, m. 69), Guti (Casillas, portero, por la expulsión de Bizarri, m. 50); Raúl y Morientes.

Atlético: Molina; Gaspar, Gamarra, Chamot; Aguilera (Valerón, m. 63), Baraja, Bejbl, Capdevila; Solari, José Mari (Correa, m. 78); y Hasselbaink (Paunovic, m. 89).

Goles: 1-0. M. 8. Morientes, de cabeza. 1-1. M. 13. Hasselbaink recorta a Iván Campo y bate a Bizarri. 1-2. M. 30. José Mari, de remate cruzado. 1-3. M. 38. Hasselbaink, fuera del área.

Árbitro: López Nieto. Expulsó a Bizarri por una entrada a Capdevila (m. 49). Amonestó a Baraja, José Mari y Roberto Carlos.

30 de octubre de 1999: 82.000 espectadores en el estadio Bernabéu.

Desde el último triunfo ha habido 132 altas de jugadores y 13 técnicos en el plantel

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La última vez que el Atlético se sintió como el Madrid y el Madrid como el Atlético fue el 30 de octubre de 1999. Fue una victoria de otros tiempos. De otro siglo. "El Atlético no tenía complejos", expone Solari, que esa noche disfrutó de Hasselbaink. Sus dos goles, más el de José Mari, provocaron la ira del Bernabéu (1-3). El técnico local, John Benjamin Toshack, arremetió contra sus jugadores acusándoles de "falta de entrega". Su homólogo rojiblanco, Claudio Ranieri, se daba autobombo de manera atípica: "Ni ahora soy un dios ni antes era un payaso". "Era el mundo al revés, aunque no hubo final feliz porque terminamos bajando a Segunda", reflexiona el exjugador Paunovic.

Desde entonces han trascurrido 12 años (ha habido 132 fichajes y 13 entrenadores por el conjunto rojiblanco) y se han disputado 19 derbis entre Chamartín y la ribera del Manzanares. El Atlético ha tenido muy poco que celebrar: seis empates, con 15 goles a favor (0,78 de media) y 38 en contra (2), de los que 12 llegaron en los primeros 15 minutos. "Sigo sin comprender la facilidad con que nos marcaron Ronaldo, Raúl o Van Nistelrooy en el primer minuto", recuerda el exmedio serbio. Semejante sequía ha manchado el currículo de futbolistas del renombre de Fernando Torres, Forlán y Agüero. Ninguno ganó a los blancos. Ninguno pudo con la maldición.

"Jorge Larena vomitaba los días de partido en el Calderón de lo atacado que se ponía... La presión de su propio campo le afectaba enormemente. No he visto que el Madrid genere esa sensación. Siempre he visto a los jugadores muy relajados. Quizá demasiado", cuenta un entrenador que ha pasado varios años en el club colchonero la última década.

"Todas las rachas se rompen, venimos diciendo durante 11 años. Algún día se tiene que romper semejante mal fario, ¿no?", reflexiona Gregorio Manzano. Reducir el nivel de ansiedad y evitar la desesperación provocada por 12 años de gatillazos son dos de los tres grandes retos que encara El Profesor (el otro es aceptar la baja por una rotura fibrilar de Falcao, que desde hace días se ve fuera y así se lo ha venido contando a sus compañeros).

Manzano lo tiene claro: "Un futbolista con debilidad mental no va a triunfar nunca en el Atlético". De ahí que estos días haya colgado un cartel de lo más elocuente en el vestuario de la ciudad deportiva de Majadahonda. "Un enemigo es grande en función del miedo que le tengas", ha leído la plantilla cada vez que entraba o salía. Todo vale, hasta imaginarse el partido, visionarlo, para convencer a un grupo que solo ha sumado un punto (Granada) en sus cinco visitas en la Liga con un balance preocupante: dos goles a favor y 12 en contra. Aun así, pese a los intentos del cuerpo técnico, cuesta cambiar el chip. "Ganar en el Bernabéu sería una sorpresa", piensa Diego, que cobra cinco millones de euros. "Yo es que no sé lo que nos pasa", dice Reyes con razón, porque el Atlético se adelantó en el Bernabéu en cuatro de los cinco últimos años.

Los sectores más críticos del Consejo de Administración atribuyen el comportamiento del equipo a la falta de exigencia de la familia Gil: "En general. No solo ante el Madrid".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2011