Reportaje:

Evolución eterna

El nuevo Porsche 911 estrena cambio manual de siete marchas y consume un 16% menos

Aunque parezca imposible, el Porsche 911 tiene algo en común con los místicos del Siglo de Oro español: persigue la perfección en un camino sin fin, pero en lugar de hacerlo cultivando la humildad, busca las máximas prestaciones y la eficiencia en el consumo manteniendo la fidelidad al original. La séptima generación que llega en diciembre -desde 99.393 euros- corre más y gasta hasta un 16% menos, pero sobre todo demuestra la capacidad de evolución de un modelo que parece disfrutar una eterna juventud.

El Porsche 911 se lanzó en 1963 para sustituir al legendario 356 de James Dean y es el superdeportivo más vendido de la historia: 700.000 unidades y el 80% sigue rodando. La cifra es sorprendente para un coche de 100.000 euros, pero lo más meritorio -sobre todo en modelos de capricho como los Gran Turismo- es que se ha logrado conservando la imagen original. El 911 trasciende al prestigio de Porsche y es ya un icono del automóvil.

El 911 2012 parece casi igual que el anterior, pero es completamente nuevo. Mide 4,50 metros de largo, cinco centímetros más, y tiene 10 centímetros más de distancia entre los dos ejes. Los cambios estéticos más apreciables están en el frontal, que es cinco centímetros más ancho, lo que unido a las llantas, que pasan de 19 a 20 pulgadas, refuerza su poderío. Además, incorpora un parabrisas más tendido y nuevos faros bi-xenon. El lateral se mantiene casi igual, aunque con las aletas traseras más abombadas. Y atrás lleva un alerón más grande y pilotos de leds. El resultado es una imagen más fresca y atractiva que conserva la silueta inconfundible del 911, aunque ahora lleva las ruedas más pegadas a las esquinas.

El interior muestra una calidad de presentación superior y ofrece unas plazas delanteras con más espacio para las piernas. Pero la evolución más destacada está en la mecánica, que permite disfrutar con seguridad todo su poderío. Así, se han puesto al día las suspensiones para optimizar la estabilidad, estrena una dirección eléctrica de tacto exquisito, se ha afinado la aerodinámica (CX:029) para tener más apoyo a alta velocidad y gracias al empleo másivo de materiales ligeros se ha reducido el peso entre 30 y 45 kilos. El conjunto se completa con las mejoras de los motores, que incluyen Start&stop y gastan hasta un 16% menos.

El 911 se vende en dos versiones. El Carrera (desde 99.383 euros) pasa de 3,6 a 3,4 litros, pero rinde 350 CV, 5 más. Así, acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y gasta 8,2 litros (194 g/km de CO2) frente a 9,6 del anterior. El Carrera S (115.456) lleva un motor 3,8 de 400 CV, 15 CV más, alcanza 100 km/h en 4,3 segundos y gasta 8,7 litros (205 g/km). Los dos se ofrecen con un nuevo cambio manual de siete marchas y con el automático secuencial PDK, también de siete.

El 911 2012 conserva la silueta inconfundible del modelo de 1963. El interior está cuidado al detalle.
El 911 2012 conserva la silueta inconfundible del modelo de 1963. El interior está cuidado al detalle.

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