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REPORTAJE

El carrito inteligente, Corea del Sur

El sencillo carrito de supermercado está a punto de convertirse en su guía personal de compras de alta tecnología.

Tenía que ser Corea del Sur, el país de Asia con más teléfonos inteligentes, el que convirtiera algo tan práctico como un carrito de supermercado en alta tecnología. Este verano, SK Telecom, uno de los principales operadores de teléfonos móviles de Corea, empezó a probar su nuevo Smart Car (carrito inteligente), equipado con una tableta con conexión wifi que es el primero del mundo que emplea tecnología de posicionamiento en interiores para ofrecer a la gente información en tiempo real mientras recorre los pasillos de la tienda de alimentación.

Funciona de la siguiente manera: los clientes descargan la aplicación Smart Car en sus teléfonos inteligentes, lo que les permite buscar cupones del establecimiento o cargar una lista de la compra; después, el teléfono se sincroniza con el Smart Car y los clientes pueden pasar sus listas a la tableta del carrito. A medida que avanzan por la tienda, el carrito les hace sugerencias y les da información sobre los productos o las ofertas especiales, dependiendo de dónde esté el comprador. El objetivo es hacer que la compra se adapte mejor al cliente y al mismo tiempo ayudar a las marcas a llegar directamente al comprador con sus anuncios, explica Yook Tae-Sun, vicepresidente primero de SK Telecom y jefe de mejora de productividad industrial. Los supermercados también saldrán ganando, añade, puesto que ofrecerán "un nuevo tipo de experiencia para el cliente" que garantiza que los compradores caprichosos vuelven una y otra vez. La empresa espera personalizar más el servicio incorporando un historial de compras personal del usuario y así hacer recomendaciones más exactas.

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SK Telecom no ha establecido la fecha en que los carritos empezarán a rodar por Corea. Pero curiosamente, ha decidido probar primero el Smart Car en Shanghái. Yook reconoce que la empresa quería "resolver los fallos antes de dejar que los coreanos, que son unos obsesos de la tecnología, se pongan al volante".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de noviembre de 2011