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CARTAS AL DIRECTOR

Despilfarro

"El despilfarro no es delito" han argumentado en el caso Calatrava de la Comunidad Valenciana después de pagar 15 millones por un proyecto inviable material, económica y arquitectónicamente. Y sin ninguna duda, seguro que el despilfarro en tu propia casa y con tu propio dinero no es delito. Pero el despilfarro del dinero de los demás, notorio, ostentoso y gratuito, puede ser que se asemeje bastante a la malversación de dineros de otros. Si encima lo hace una institución pública librando fondos de los españoles a un paraíso fiscal, donde se le pierde la pista, entonces parece más sospechoso aún. ¿O no? Desde luego, no se puede incriminar a nadie si hay cierta incertidumbre sobre su culpabilidad, pero el oscurantismo es un delito capital y doloso en política, o debería serlo. Si el despilfarro no es un delito penalmente punible debería serlo, sobre todo si el dinero procede de los contribuyentes. No será un delito penal, pero cuanto menos es un delito político.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de noviembre de 2011