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El PSOE cree que la patronal avanza el "programa oculto" del PP

Los populares se comprometen a no abaratar el despido - El PP se concentra en cambiar a fondo la negociación colectiva

A solo un mes de las elecciones, la entrada en tromba de la patronal CEOE en el debate político revolucionó ayer la precampaña electoral hasta que llegó el anuncio del cese definitivo del terrorismo de ETA. La patronal dirigida por Joan Rosell, una persona con buenas relaciones con Mariano Rajoy, y Arturo Fernández, muy próximo al PP, propuso bajar de 20 a 12 días el coste del despido procedente y un plan para instalar el copago en unos servicios públicos que define como "congestionados". El PSOE se apresuró a aprovechar esta entrada de la patronal en el debate político en periodo especialmente sensible para atacar al PP.

José Blanco, ministro de Fomento y número dos del PSOE, entró directo al cuello de su adversario: "Lo que me resultaría realmente relevante es saber lo que opina el PP sobre la receta que pusieron encima de la mesa los empresarios, porque no vaya a ser que lo que hemos conocido ayer sea el programa oculto del PP y que el PP no se atreve a explicitar en esta campaña electoral".

Blanco aseguró que no comparte "el sueño" de los empresarios de "abaratar" el despido y de "debilitar" el Estado de bienestar porque creen que así obtendrán más beneficios.

"El Estado de bienestar debilitado nos debilita a todos, al crecimiento económico, a la sociedad, y dificulta a las personas que no tienen de todo que puedan tener una oportunidad en el futuro", ha concluido Blanco.

Tras contraponer el modelo de país que tiene el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el del PP, Mariano Rajoy, Blanco aseguró que si los populares llegan al poder van a "dejar en la mínima expresión el Estado de bienestar". "Es muy difícil darle el voto a una persona que simplemente pide un cheque en blanco", ha dicho el dirigente socialista en referencia a Rajoy.

El PP contestó inmediatamente. Los populares también se desmarcaron, como los socialistas, de las polémicas propuestas de la CEOE. Ninguna de ellas va a ir en su programa electoral, un texto cuya presentación ha retrasado Rajoy para evitar precisamente que se discuta de sus propuestas.

Esteban González Pons fue muy claro en Los desayunos de TVE y prometió que su partido no tocará el despido si llega a La Moncloa. "No vamos a abaratar el despido, sino a abaratar el coste de la contratación", aseguró González Pons. El dirigente del PP podría referirse a reducir los costes laborales, sobre todo las cotizaciones sociales.

"El PP se compromete a garantizar los derechos sociales y desde luego la sanidad y la educación para todos gratuita y de calidad", insistió el portavoz del PP, quien aseguró que "hay que aguantar sin hacer recortes hasta que la economía crezca". González Pons intentó ofrecer una imagen suave del PP y aseguró que su partido apostará "por el acuerdo con los sindicatos y con los empresarios".

El dirigente aboga por "impulsar que los contratos temporales se conviertan en contratos fijos", "que no sean contratos sin indemnización por despido". "Si somos Gobierno, intentaremos que patronal y sindicatos lleguen a un acuerdo, en el sentido de que los contratos tiendan a ser fijos, e intentaremos que se tienda a reducir el coste de la contratación", remató.

En realidad, los populares no están trabajando de momento en ninguna modificación del despido. Su principal objetivo es otro que será muy polémico y ellos mismos asumen que podrá acarrear una o varias huelgas generales. Se trata de modificar la negociación colectiva, quitar todo el poder a los convenios sectoriales, lo que acabaría con la fuerza de los sindicatos y daría mucho más poder a los empresarios para bajar sueldos o cambiar las condiciones laborales.

Los convenios de buena parte de los trabajadores de grandes y medianas empresas están aún sin cerrar y los sindicatos tienen fuerza de presión entre otras cosas por la llamada ultraactividad, esto es que en caso de que no haya acuerdo se prorroga el convenio. La patronal quiere eliminarla.

El PP no se ha pronunciado aunque Rajoy siempre insiste en que hará una profunda reforma de la negociación colectiva, que tal vez podría incluir este punto. En cualquier caso, esta será una de las primeras medidas porque Rajoy quiere aprovechar la fuerza del arranque de los primeros meses de Gobierno para hacer las medidas más duras y polémicas, y el PP asume que esta lo será y sacará mucha gente a la calle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 2011