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El final de la violencia etarra

Rubalcaba, el ministro que acorraló a ETA, celebra que gana la democracia

"Es el fin de los tiros en la nuca y la incertidumbre", afirma el candidato del PSOE

Alfredo Pérez Rubalcaba, el ministro del Interior que más ha logrado debilitar a ETA, compareció ayer emocionado para proclamar que "ha ganado el Estado de derecho". El ahora candidato socialista recibió la noticia con su equipo y habló con algunas personas afectadas, como el diputado socialista Eduardo Madina, herido por un atentado de ETA, y Txiki Benegas, presente en la sede de Ferraz. También se emocionó cuando habló con el expresidente del PNV Josu Jon Imaz. Luego compareció en la sede socialista para valorar el comunicado y asegurar que el protagonismo no es de ETA, sino de la sociedad española.

Según Rubalcaba, "es un día para celebrar la gran victoria de la democracia". El exministro añadió que es el momento de tener "presente a las víctimas de tantos años" y hacerles "depositarios de la memoria y garantes de que nadie reescriba la historia y haga un relato diferente".

Con él al frente de Interior, la banda fue descabezada varias veces

El socialista recuerda a las víctimas para que nadie "reescriba la historia"

En su larga trayectoria política, Rubalcaba ha dedicado la mayor parte de su actividad a la lucha contra ETA. Así, como miembro del equipo de Zapatero en la oposición, fue el redactor del pacto antiterrorista que suscribieron PP y PSOE y era el interlocutor con el Gobierno de Aznar sobre estos asuntos. Por ejemplo, fue informado un domingo por la noche de la inminente puesta en marcha de la Ley de Partidos.

Tras las elecciones de 2004, como portavoz parlamentario del PSOE, mantuvo la competencia de la interlocución con el PP y la dirección con Zapatero del llamado proceso de paz. El ministro del Interior era José Antonio Alonso, al que sucedió en mayo de 2006. En esa legislatura, el PP confrontó con el Gobierno, por su oposición al proceso del fin de la violencia terrorista, incluso en la calle.

Tras la ruptura de la tregua, Rubalcaba dirigió la política de dureza frente a ETA. Y, con él como ministro del Interior, la banda ha sido descabezada en varias ocasiones. En noviembre de 2008 fue detenido Txeroki; en diciembre de 2008, su sucesor, Aitzol Iriondo Gurbitz, y en abril de 2009, Jurdan Martitegi. Según Interior, desde abril de 2004 han sido detenidos 734 presuntos etarras, de ellos, 92 durante el periodo de alto el fuego de ETA. La tesis del ahora candidato es que, al haber cerrado ETA la puerta al proceso de paz, como hizo con Aznar, la banda perdió base social y aceleró su final, al que le llevó luego la presión policial y judicial. Ayer, Rubalcaba proclamó: "Se pone fin a décadas de muerte y sufrimiento; que han roto la vida de muchas personas y han provocado la angustia de muchas más. De una amenaza constante sobre la sociedad española. Años de asesinatos de inocentes, de tiros en la nuca, de coches bomba. De ciudadanos de bien que cada mañana debían mirar bajo su coche; de personas honestas que cada día salían de su casa con una gran incertidumbre; de madrugadas en llamas y calles tomadas por los violentos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 2011