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VUELTA RÁPIDA | MUNDIAL DE MOTOCICLISMO | Gran Premio de Australia

El hombre y la máquina

Quedan dos carreras, pero la temporada se ha terminado. Este ha sido el año de Casey y el de Honda. Hemos estado contando a lo largo de la temporada que HRC construyó una moto que valía igual tanto para un piloto pequeñito como Dani, como para un grandullón como Simoncelli. Obviamente, también para Dovi. Y ha sido una genial evolución de una moto que ya rodaba fantásticamente a finales del curso pasado. Pero si a alguien le ha venido como anillo al dedo esta RC212V de 2011 es a Casey Stoner, el que realmente ha sabido llevarla al límite. Ha cuajado un año sensacional. Solo se ha bajado del podio una vez; y ni siquiera tendríamos que tenerla en cuenta, porque fue Rossi quien le tiró. Podríamos decir que su peor resultado ha sido un tercer puesto. ¡Y cómo ha ganado este Mundial y esta carrera! Cuando lo ves correr en este circuito piensas que nadie le alcanzará aquí jamás. ¡Felicidades, Casey! Porque este año nos ha demostrado el significado auténtico de la palabra campeón, del término talento. Ha sido una maravilla verlo competir. Apenas ha cometido errores.

Casey me recuerda mucho a Vettel en la F-1. Tienen las mismas ansias de ganar

Las sensaciones que me quedan tras evaluar la temporada de Stoner es que se aproxima mucho a la figura de Vettel en la F-1 este año. Representan la comunión perfecta entre el hombre y la máquina. Cuando el alemán ganó el campeonato sumaba también nueve victorias. Cada vez que lo veo, me recuerda a Casey, por su aspecto, por su disposición a la victoria, por esas ansias de ganar. La última semana en Japón, no quería resignarse a ser tercero. Eso es el significado de ser un campeón. Y lo ha demostrado volviendo a ganar este último domingo. Del mismo modo, no veo a nadie capaz de batir a Casey en las dos carreras que quedan, en Malasia y Valencia, menos si Lorenzo no se recupera de sus lesiones. A pesar de que finalmente se proclamó campeón en ausencia de Jorge, este fin de semana ha sido una muestra más de lo que hemos visto el resto del año. Jorge ha demostrado hasta el último minuto que estaba ahí, dispuesto para la batalla, en cada carrera.

Sin duda, Dani y Dovi son los que mejor puedan valorar el trabajo de su compañero. Han compartido taller con él. Han visto sus tiempos. Uno puede juzgarse a sí mismo por los resultados de su compañero. Ellos disponían del mismo paquete que el australiano. Jorge, por otro lado, al hacer balance debe sentirse orgulloso, coger fuerzas ante el próximo curso y entender sencillamente que tanto él como Yamaha tendrán que trabajar duro para ser capaces de llevar adelante un proyecto competitivo el año próximo. Lorenzo puede pensar que lo ha dado todo para pelearle el título. Ha sido un gran campeón. Debe haber sido muy duro entrar al garaje cada vez y ver que había una Honda y otra y otra más dominando cada sesión de libres. Nunca tuvo que luchar contra un matrimonio tan competitivo como el de Casey y esta Honda. Y creo que en años anteriores no se hubiera tomado tan bien la derrota. Ha cedido la corona con honor. Viendo lo que ha sido capaz de hacer Stoner entiende todo lo que debe mejorar.

Pese a todo, y aunque sabemos que 2012 traerá otras motos, que quizá influyan en un nuevo estilo de conducción, sigo sin ver a nadie con la capacidad de ganar a Stoner. Sé que son palabras muy duras, pero cuando un piloto domina con semejante autoridad es difícil no pensarlo. No olvidéis que cada fin de semana el australiano llegaba a un circuito en el que nunca antes había rodado con una Honda. Para la competencia, en Malasia y en el 2012, Casey es el objetivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de octubre de 2011