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Reportaje:MUNDIAL DE MOTOCICLISMO | Gran Premio de Japón

Marc Márquez tiene prisa

El piloto, de 18 años, es ya el nuevo líder de Moto2, el mejor novato del curso y tiene asegurado el subcampeonato

Hace vibrar al público y temblar a sus rivales; encandila a quien se le aproxima; sorprende a quienes se paran a escuchar su discurso, comedido cuando la ocasión lo requiere, desenfadado cuando baja la guardia; y lo hace todo con la misma aparente naturalidad con la que ganó el título de 125cc el año pasado y con la que pretende volver a proclamarse campeón del mundo, esta vez de Moto2 y en el año de su debut. Pero no hay nada de normal en Marc Márquez. Es extraordinario su talento, también su madurez, su carisma, y su sencillez. Trabajaba carrera a carrera, sin pensar en el Mundial, eso argumenta su entorno, porque la única exigencia era terminar como el tercer clasificado al final del año, y que pudiera ganar el título algún día, quizá el año próximo. Pero el chico tiene prisa. Y en Motegi, a falta de tres carreras, se proclamó el nuevo líder de la categoría intermedia con un punto de ventaja sobre Stefan Bradl. A sus 18 años, se ha convertido ya en el mejor novato de este 2011, y con el subcampeonato en el bolsillo. El camino hacia la gloria, por segundo año consecutivo, pasa por Phillip Island, Sepang y Valencia, su destino final, donde espera llegar con opciones de pelear el título.

Ha ganado seis de las últimas ocho carreras, pero insiste en que el liderato es anecdótico

"Si yo fuera Bradl, estaría preocupado. Está ante un gran talento", dice Alzamora

¿Cómo cambia la estrategia ahora que ya es el líder del campeonato y solo él puede ya perder el título? "El único que puede perder el título aquí es Bradl. Es nuestro primer año, esto no entraba en nuestros planes. La estrategia es celebrar que nos vamos de Motegi como subcampeones del mundo", señalaba Emilio Alzamora, representante y director deportivo de Márquez. Una forma de sacudirse la presión de encima y de ayudar a que el chico no tenga en la cabeza ni la mitad de preocupaciones que tiene Alzamora.

No era este un gran premio en el que Márquez anduviera sobrado, como de costumbre, no rodaba del todo cómodo, y sabía que no era capaz de mantener el ritmo velocísimo de Andrea Iannone. Así que, cuando se acercaron las últimas vueltas, intentó discutirle a este la victoria cuando le volvió a adelantar. Hasta que se percató de que su rival no era él, sino Bradl, que en aquel momento solo era quinto. "Desde el muro me han marcado que la segunda posición era buena. Me ha hecho reflexionar. He entendido que había demasiados riesgos". Él insiste en que el liderato es poco significativo. "Al fin y al cabo Bradl solo está a un punto. Hay que seguir muy concentrados", indica, obviando que ha ganado seis de las últimas ocho carreras y que todo lo que no son los cuatro ceros, cosechados entre las prisas y la mala suerte de principio del curso, son victorias (siete en total) y segundos puestos (tres). "Si yo fuera Bradl estaría preocupado. Está ante un gran talento", decía orgulloso Alzamora.

Él, el hombre tranquilo, el campeón de 125cc que se adjudicó el título en 1999 sin haber ganado una sola carrera, no esconde que aunque su proyecto en Moto2 era de dos años, ha explorado las posibilidades de dar el salto a MotoGP ya el año próximo. El único inconveniente es que difícilmente tendrá una moto oficial, Honda o Yamaha son sus opciones, ya en 2012. De modo que lo más lógico parece esperar un año más en Moto2 y defender el número uno si, como parece, gana el título.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de octubre de 2011