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Reportaje:

Calor con residuos forestales

El Seminario de Derio inaugura un novedoso sistema energético que usa la combustión de la biomasa de los bosques de su entorno

Agua caliente y calefacción a partir de la combustión de residuos forestales procedentes de las podas selectivas de los bosques del entorno. El Antiguo Seminario de Derio inauguró ayer de forma oficial este novedoso sistema energético ideado por la empresa vasca Biotermiak. Se trata de una instalación de biomasa -"la más grande de Euskadi", asegura David Amo, gerente de la compañía- que dará servicio a un inmueble de 54.000 metros cuadrados -la Torre Iberdrola suma 50.000- con sedes de empresas, oficinas y un hotel en su interior.

El equipamiento ha requerido de una inversión de 375.000 euros con coste cero para el propietario del edificio, el Obispado de Bilbao. La compañía corre con todos lo gastos -también con los de mantenimiento- y recupera la inversión "en el consumo del usuario".

La empresa Biotermiak realiza la instalación de manera gratuita

El sistema es una alternativa ecológica frente a los combustibles fósiles

No es ésta la única ventaja. Tal y como aseguran desde la firma, el ahorro económico anual para el cliente es de en torno al 25%. "Parece broma, ¿verdad? Pues no lo es. El objetivo ha sido poner todo de nuestra parte para que no se pueda decir que no. Ofrecemos un contrato con un precio de kilovatio/hora estable durante la vigencia del mismo, al no estar sujeto el precio de la biomasa forestal a las fluctuaciones de precios de combustibles fósiles", destaca el gerente.

Los beneficios no son sólo para los usuarios. El Medio Ambiente también agradece este singular modo de obtener energía, ya que con él se evita la emisión a la atmósfera de contaminantes. Por otro lado, recuerda Amo, los residuos "son una materia limpia y sostenible" cuya retirada de los bosques disminuye el riesgo de incendios y plagas.

El Seminario de Derio consumirá en un año unas 1.000 toneladas de esta biomasa. En este punto, la pregunta es obligada. Si el número de clientes aumenta considerablemente, ¿habrá material para todos? Amo es tajante: "Que nadie piense que vamos a terminar cortando árboles. El objetivo es aprovechar un residuo que está ahí y hacerlo de forma sostenible. Queremos que esto quede muy claro a todo el mundo. En estos momentos se generan en el entorno tres millones de metros cúbicos de esta biomasa al año. Eso es mucha biomasa. Hay de sobra".

No es casualidad que la empresa cuente entre sus socios con propietarios forestales. De hecho, apunta Amo, Biotermiak nació en parte por la necesidad de este sector de encontrar alternativas ante su delicado porvenir. "Hay que renovarse o morir. A todo el que aporta biomasa, al final del ejercicio le hacemos partícipe de la rentabilidad obtenida", explica.

Biotermiak se constituyó en 2009 con un capital de un millón de euros. Junto a la instalación del Seminario, la firma ha concluido hasta la fecha un segundo equipamiento en un invernadero de Mungia y esta en fase de realización de otros dos proyectos en una residencia de ancianos de Portugalete y un centro privado de Arkaute.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de septiembre de 2011