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Reportaje:LOS RECORTES TIENEN ROSTRO / 1

"A ver si les pagan. Necesito su ayuda"

La cuidadora de Pedro Cruz, un anciano sin movilidad, está en huelga porque no cobra desde mayo - El conflicto deja sin apoyo a 700 dependientes en Jaén

La crisis sacude los pilares del Estado de bienestar y deja indefensos a los más débiles. Dependientes sin asistencia, enfermos en largas listas de espera, estudiantes con carreras truncadas. EL PAÍS pone cara a esta realidad en una serie

Pedro Cruz lleva tres días sin su habitual paseo por el barrio jiennense de La Alcantarilla. Su cuidadora, Andrea, está de huelga junto a otras 250 compañeras del servicio de ayuda a domicilio porque no cobran desde hace cuatro meses. La deuda de tres millones de euros que el Ayuntamiento (gobernado por el PP) mantiene con la empresa concesionaria, Macrosad, ha desencadenado este conflicto laboral que ha dejado sin asistencia a 700 dependientes de Jaén, la mayoría ancianos y discapacitados. Solo están siendo atendidos otro centenar, considerados grandes dependientes.

"A ver si les pagan pronto y se soluciona el conflicto, necesito su ayuda", explica Pedro, de 77 años, quien, desde el año pasado, es uno de los 51.000 beneficiarios del servicio de ayuda a domicilio en Andalucía. Él y su esposa, que no pagan nada por este servicio, viven con una pensión de 500 euros mensuales.

El alcalde acusa al anterior Gobierno de desviar el dinero para otros fines

Hace tres años le diagnosticaron una enfermedad degenerativa y desde entonces su movilidad es muy limitada. Su mujer, también de 77 años, se ve incapaz de moverle, y sus dos hijos trabajan. Por eso, la ayuda de Andrea es fundamental. Cada día, durante dos horas y media, la cuidadora va a su casa y le ayuda a levantarse, al aseo personal y lo saca de paseo. Ahora todo eso se ha desvanecido y su calidad de vida ha empeorado. "Le pido al Ayuntamiento y a la empresa que se pongan de acuerdo. Los perjudicados de esta huelga son los que no tienen ninguna culpa", se lamenta Pedro, que dice entender las reivindicaciones laborales. Su esposa, Josefa Cañada, está participando en las protestas de las cuidadoras.

Andrea, una trabajadora rusa que lleva seis años en España, cobra seis euros la hora por cada uno de los seis usuarios que le tiene asignados su empresa. En total, apenas recibe 600 euros mensuales, una cantidad que le falta desde mayo y que a muchas de sus compañeras ya les está pasando factura. "Hay trabajadoras que han ido a Cáritas a pedir comida y a otras les han cortado la luz y el agua por no poder pagarla", advierte Carmen García, delegada sindical en Macrosad.

Ayer, las empleadas volvieron a concentrarse ante el Ayuntamiento y varias se encadenaron después de que el alcalde, el popular José Enrique Fernández de Moya, ordenara la retirada de las pancartas donde exigían el cobro de sus nóminas. El Consistorio recibe el 100% de los fondos para ayuda a domicilio de la Junta de Andalucía, que paga por adelantado. ¿Qué ha ocurrido? El alcalde jiennense acusa al anterior Gobierno de gastar esos fondos en otros fines. "Pedimos a los Ayuntamientos que el dinero que reciben para ayuda a domicilio lo empleen para eso", advirtió ayer la consejera andaluza para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, que aboga por que no colisionen el derecho de los trabajadores a cobrar su nómina y el de los dependientes a recibir las ayudas, informa Reyes Rincón.

El alcalde planteó ayer, sin éxito, un calendario de pago, pero las trabajadoras advierten de que no abandonarán la huelga indefinida hasta recibir lo que se les adeuda. "No podemos seguir sin cobrar", concluye Andrea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de septiembre de 2011