Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:FÚTBOL | Sexta jornada de Liga

El intocable Courtois

El meta rojiblanco solo ha recibido un gol y asombra por su firmeza con 19 años

Thibaut Courtois sorprendió al resto de futbolistas del Atlético la primera vez que asomó su larguirucho cuerpo en un entrenamiento. Joel y Asenjo vieron un forastero de casi dos metros que contradecía el mensaje de Caminero, el director deportivo, que les dijo que la portería era cosa suya tras la marcha de De Gea. El vestuario vio un portento de 19 años. Nada cohibido, acostumbrado a quemar etapas a toda pastilla -hace tres años era el sexto portero del Genk y la temporada pasada fue vital en la conquista de la Liga belga al salvar tres goles en los minutos finales del último partido-, Courtois asombró con unos reflejos impropios para su envergadura (mide 1,99m y pesa 88 kilos). La tranquilidad que transmitía y su desempeño con el balón en los pies terminaron de inclinar la balanza. "La personalidad que ha demostrado en el Calderón y en Mestalla no es acorde con la edad... Solo puedo felicitar a Tibo", se rinde Manzano ante el portero menos goleado de la Liga: un tanto en cuatro encuentros.

"Me motiva más jugar con presión. Sin ella, es que no estás luchando por nada"

Los elogios de Manzano no han mejorado el desánimo de Joel y tampoco han convencido a Asenjo, que incluso se preocupó por saber si el Chelsea había incluido un mínimo de partidos -esa era la intención- en la cesión del nuevo chico de moda, por el que el conjunto inglés pagó nueve millones. El entrenador del club londinense, André Villas-Boas, aprobó la operación con la condición de que Courtois se fogueara en un campeonato competitivo, consciente de que no podía mandar a un peso pesado como Cech al banquillo. El Atlético, un tanto frustrado porque llegó a ofrecer ocho millones y creía que tenía fichado al arquero hasta que el Chelsea se cruzó por medio, aceptó ejercer de "laboratorio de ensayos".

El belga, ajeno al ruido, ha mostrado sus condiciones en un visto y no visto. "¿Adaptación? ¡Esto es fútbol! Me entiendo con algunas palabras básicas que he aprendido: Arriba, atrás, izquierda, derecha, sale...", cuenta. ¿Sale? "Sí, dice eso en vez de voy, lo típico. Aunque en menos de un mes ha progresado y habla muchísimo mejor. Domina varios idiomas", apunta Domínguez, que en caso de duda se entiende en francés con el último hombre del Atlético. El anterior portero que encajó un solo gol en los primeros cuatro partidos de Liga fue Molina en la campaña de 1995-96, la del doblete (El Mono Burgos también lo consiguió en la 2001-02, en Segunda). Hay que remontarse hasta el curso de 1991-92 -Abel se mantuvo imbatido en el mismo periodo- para mejorar los números de Tibo, el cancerbero más seguro por delante de Munúa (Levante) y Caballero (Málaga), ambos con dos dianas en contra (0,5 de media).

"El mérito es de cómo defienden todos. Si no, no se explica que me hayan rematado una sola vez a puerta en los tres últimos encuentros [incluido el del Celtic]", resta trascendencia Courtois, intocable para todos salvo para el Valencia en la tercera jornada (1-0, Soldado, minuto 52). Desde entonces han pasado 308 minutos de cerrojo. En total, el meta solo ha debido realizar siete paradas, una cada 53 minutos en la Liga.

"Courtois es muy bueno. El chaval es impresionante", resume Filipe Luis. El lateral ya lo advertía tras el debut en casa ante Osasuna. "Entonces el empate dejó un sabor agridulce, pero mostramos que podemos jugar muy atractivo. Y ahí el portero es fundamental, es el primero que tiene que sacar la pelota controlada", añade Mario Suárez. "Eso es porque de pequeño jugaba en el centro del campo. Me limito a hacer sobre el campo lo que aprendí durante mis primeros años", explica Courtois, que tiene por referencias a Casillas y Van der Sar y que afronta con optimismo el examen de esta noche en el Camp Nou: "Para eso estamos. Me motiva jugar más con presión. Sin ella, es que no estás luchando por nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2011