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El agravamiento de la crisis | Las previsiones económicas

El FMI prevé que la recuperación española se atrase un año más

El Fondo rebaja el crecimiento de 2012 al 1,1%, la mitad de lo que estima el Gobierno - El paro seguirá por encima del 20% en la segunda mitad de 2011

De la asamblea de primavera a la de otoño, ha habido algunos cambios en la sede del Fondo Monetario Internacional en Washington. El más obvio, en la dirección del organismo internacional, todavía europea (y francesa), pero ahora ocupada por primera vez por una mujer, Christine Lagarde. El más preocupante, en el mensaje. Si en abril se daba por encarrilada la recuperación, ahora se airea la amenaza de una recaída. Lo que no cambia es la perspectiva sobre la economía española, otra vez mal parada en las nuevas previsiones del Fondo.

España encaja una rebaja significativa en las previsiones de 2012, año para el que el Fondo anticipa un crecimiento del 1,1%, cuando en abril lo situaba en el 1,6%. El pronóstico se queda a la mitad del que aún mantiene el Gobierno (un avance del 2,3%). Para lo que queda de 2011, el FMI no vaticina mejora alguna: reitera que el PIB crecerá un 0,8%, que es el magro resultado cosechado en el primer semestre. También aquí se distancia de la previsión del Ministerio de Economía, fijada en el 1,3% y casi imposible de cumplir ya.

En diciembre se habrán destruido otros 148.000 empleos, vaticina

El informe no ve problemas para que se cumpla el objetivo de déficit este año

La salida de la crisis "es ahora mucho más incierta", dice el economista jefe

Ningún país avanzado, salvo Japón, crecerá más del 2% en 2012

El deterioro de las perspectivas de la economía española viene de la mano de lo que ocurre en el resto de países avanzados. "Si comparamos con lo que pensábamos en abril, la recuperación económica es ahora mucho más incierta", admitió ayer en conferencia de prensa el economista jefe del Fondo, Olivier Blanchard, tras presentar el informe Perspectivas Económicas Mundiales, en la antesala de la asamblea del FMI.

"En los países avanzados el crecimiento se estaba debilitando desde principios de año, pero no lo supimos ver", concedió Blanchard. A esto, el economista jefe del FMI suma el "significativo incremento de la incertidumbre fiscal y financiera en agosto", focalizada en el mercado de deuda pública y los bancos europeos. "Si, por separado, son procesos preocupantes, juntos mucho más", advirtió.

El nuevo informe del FMI, un reguero de revisiones a la baja, es una enmienda a la totalidad de las previsiones que el propio Fondo hizo cinco meses atrás. Ahora, anticipa que ningún país avanzado -salvo Japón, por las obras de reconstrucción tras el tsunami- llegará a crecer más del 2% en 2012. Y que, pese al empuje de los emergentes, el crecimiento mundial se quedará, tanto en 2011 como en 2012, en el 4%, cuando el año pasado superó el 5%.

Estados Unidos sufre la revisión más drástica (apenas crecerá un 1,5% este año, según el nuevo pronóstico), pero es la zona euro la que da mayores señales de estancamiento, con un avance que se queda también en el 1,1% el próximo año. Entre las grandes economías europeas, solo Italia (con un avance previsto del 0,3% en 2012) registraría un crecimiento más débil que España.

Tampoco mejorará el mercado laboral español en lo que resta de año, si hay que hacer caso al FMI, que hasta ahora era incluso más optimista que el Gobierno en este ámbito. Los expertos del Fondo creen que el promedio de la tasa de paro española será del 20,7% en 2011, frente al 19,4% que pronosticaba hace unos meses. O lo que es lo mismo, que bajará muy poco en el segundo semestre respecto al 21% que alcanzó entre enero y junio.

Más aún, sostiene que no habrá creación de empleo este año, objetivo al que se aferra el Ejecutivo español. El FMI afirma que aún se perderán otros 148.000 puestos de trabajo (que se sumarán a los más de dos millones de empleos destruidos desde 2007). Y que la recuperación de 2012 será tan débil (apenas 26.000 empleos netos) que no compensará siquiera lo perdido este año.

El Gobierno suele recordar, no sin razón, que los vaticinios del Fondo Monetario Internacional sobre España yerran a menudo. Pero el intenso deterioro de las expectativas de consumidores y empresarios tras un verano aciago en los mercados financieros le da nuevos argumentos. Un parón económico que el Ministerio de Economía no ha incorporado a su pronóstico, ante la imposibilidad de elaborar un proyecto presupuestario para 2012 y la inminencia de las elecciones generales.

La única nota positiva viene del frente fiscal. "España no tendrá problemas para cumplir el objetivo de déficit planteado para este año", aseguró en conferencia de prensa el asesor principal para asuntos económicos del Fondo, Jorg Decressin. Informe a informe, el FMI ha ido mejorando sus previsiones hasta dejarlas a una décima de la estimación del Gobierno español (un déficit del 6% del PIB para 2011). También revisa el escenario para 2012: según sus cuentas, el déficit caerá el próximo año al 5,2%, frente al 5,7% que anticipaba en abril, aunque en junio anticipó un pronóstico ligeramente más favorable.

Pero la confianza en el ajuste fiscal español tiene aún alguna grieta. "De aquí a 2013, el Gobierno español tendrá que tomar medidas adicionales para cumplir sus objetivos", añadió Decressin. El Fondo recela aún del camino trazado por el Ministerio de Economía para alcanzar el objetivo del 3% pactado con Bruselas por el "optimismo" de sus previsiones de crecimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de septiembre de 2011