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Crónica:BETIS 1 - MALLORCA 0 | FÚTBOL | Tercera jornada de Liga

Rubén impulsa al Betis

Un gol del punta canario en el tramo final acaba con un Mallorca con oficio pero sin pegada

Tiene el Betis virtudes de equipo bueno, como la fe en un estilo y un entrenador valiente, al que no le importa que los partidos se muevan en el filo de la navaja. Tiene, al mismo tiempo, evidentes carencias, sobre todo en defensa, que a punto estuvieron de ser aprovechadas por un Mallorca con oficio, el que emana de alinear a dos buenos centrales, Ramis y Chico, y el cuajo que proporciona militar en Primera durante varias temporadas seguidas. En el intercambio de golpes bajo un sofocante calor en Sevilla, ganó el Betis porque tuvo la pizca de fortuna necesaria en el remate de un enrachado Rubén Castro. Al igual que ocurrió en Granada, el gol llegó al final del encuentro. Dos goles del canario le han dado al Betis dos victorias.

El Mallorca, muy bien en la zaga, defendió sin embargo de forma horrible un saque de esquina botado por Beñat, córner cedido de forma absurda por su lateral Zuiverloon. Rubén anotó en el segundo palo de volea y Heliópolis estalló.

Fue la jugada crucial de un partido que el Betis comenzó a jugar ajeno a los 35º que caían sobre Sevilla. El ímpetu del regreso a la máxima categoría, sin embargo, le duró poco al conjunto andaluz, pues el Mallorca, bien colocado en el campo y con oficio, lo fue aplacando. Alfaro y N'sue gozaron de dos ocasiones muy claras, bien resueltas por el meta Casto. El Betis tocaba y tocaba, fiel a su estilo, pero apenas creaba peligro frente a un rival tan bien colocado en el campo como ineficaz ante la portería contraria.

Salva Sevilla y Beñat comenzaron a encontrar huecos como para que llegaran dos buenas ocasiones para los locales. En la primera, Jorge Molina pudo ser derribado por Chico en el área. En la segunda, a un minuto del descanso, el propio Molina fue protagonista de una rocambolesca jugada. Un contragolpe de Rubén acabó con un disparo al poste del canario. El rechazo le llegó a Molina, quien a portería vacía remató dos veces al larguero, una con la cabeza y otra con el pie.

Asfixiado, el Mallorca dio un paso atrás en la segunda mitad. El Betis juntó mejor sus líneas y se apretó en defensa. Mel dio entrada a Santa Cruz y al extremo Vadillo (16 años) en una apuesta que le salió bien gracias al oportunismo de Rubén Castro. Su remate a falta de tres minutos abrió las puertas del cielo al Betis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2011