Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los herederos de Miguel Hernández tildan de revanchista al PP de Elche

El Ayuntamiento rompe el acuerdo para exponer el legado del poeta

Los herederos del poeta Miguel Hernández se confiesan "humillados, dolidos y tristes" después de que la Junta de Gobierno Local del Gobierno de Elche decidiera el pasado viernes rechazar las alegaciones que presentaron para evitar la definitiva rescisión uniliteral del convenio suscrito entre el Consistorio y la familia de Miguel Hernández para que su legado permaneciera en la ciudad los próximos 20 años.

Pablo Ruz, portavoz del Gobierno, del PP, justificó la decisión en que resulta "imposible e inasumible que el Ayuntamiento debido a su situación económica y a la falta de liquidez pueda afrontar este convenio", que contemplaba una aportación de 150.000 euros anuales para una fundación que ya se había creado y otros 80.000 euros brutos para la familia del poeta.

El Consistorio afirma que tomó la medida por falta de liquidez

El presupuesto de Elche asciende a 194 millones de euros. Por eso, la familia dice que "todo el mundo sabe que no es un tema económico". Su abogado, Carlos Candela, está esperando a recibir la notificación de la última decisión del Ayuntamiento para decidir los argumentos de la demanda que presentarán. "Han tomado una decisión política justificada en el ahorro", dice, "pero han resuelto el contrato sin aviso previo a la familia", a la que en ningún momento se ha dirigido el Consistorio. De hecho, la notificación de la rescisión contractual la realizó a través de una carta un ordenanza municipal. "A lo mejor era el momento de hablar", sigue Candela, para intentar llegar a un acuerdo amistoso, "pero se han buscado una excusa incierta".

Por eso, el letrado califica la decisión municipal como "revanchismo político". "Quitaron el nombre de La Pasionaria de un jardín y le han puesto el nombre de un fascista a una avenida antes de tirar el legado de Miguel Hernández por el balcón", asegura Candela, en alusión a los repetidos gestos del Gobierno popular para borrar de la ciudad todo aquello que no le gusta.

El Ayuntamiento pretende que el legado, compuesto por casi 5.000 documentos y objetos personales del poeta, siga en la ciudad, pero Candela confirma que "a las malas, será retirado" de la biblioteca municipal. El Centro de Estudios Hernandianos, donde iba a exponerse el legado de forma permanente, todavía no está equipado y el Gobierno local amenaza con destinarlo a otros fines.

La fundación recientemente constituida pretendía confeccionar un proyecto cultural a 20 años a partir de los 150.000 euros que debía recibir cada anualidad, para lo que José Carlos Rovira, que dirigió la Comisión Nacional del Centenario del Nacimiento de Miguel Hernández, estaba conformando un equipo de sabios, "incluyendo algún premio Nobel", según fuentes de la familia del poeta, que promoviera las actividades culturales de la fundación e intercambios internacionales en función de las aportaciones económicas a la fundación de otras entidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2011