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El rugby, una vida por delante

La UE Santboiana celebró ayer el 90 aniversario de su fundación entregado a la idea de la difusión del juego en las escuelas

La UE Santboiana festejó ayer el 90 aniversario de su fundación con una fiesta en su estadio, el Baldiri Aleu, donde se invitó a mirar antes al futuro que a regocijarse en su honroso pasado. Siete ligas, 11 Copas de España, cuatro Copas Ibéricas, tres del Pirineo y 18 campeonatos de Catalunya justifican la existencia de una entidad singular, que más allá de los títulos obtenidos en los campos de rugby ha representado para la localidad del Baix Llobregat durante los últimos 90 años una razón de ser, una manera de entender la vida alrededor de un deporte singular.

Hace 90 años y en la maleta de un estudiante de veterinaria el rugby llegó a Cataluña por Sant Boi y ahí sigue, convertido en un elemento integrador que trasciende del Baldiri Aleu y que reta como nunca al futuro esgrimiendo unos valores con forma de melón.

"Llegados a este punto, el pasado no nos lo quita nadie, pero la voluntad es pensar en el mañana y eso obliga a pensar en los niños", asegura Toni Gabarró, presidente de la entidad del Baix Llobregat, que se ha metido en el berenjenal de recuperar al club del pozo en el que se había metido. Exjugador antes que presidente, lidera la voluntad de casi 100 exjugadores comprometidos en devolver a la histórica zamarra azul todo lo que en su día recibieron como deportistas, pero con la conciencia de que este ya no es un deporte para amateurs, pero tratando de estimular el espíritu de quienes hace 90 años fundaron el club. Por eso, administra la ayuda económica de la municipalidad y, principalmente de la Seat y la Damm, entregado a potenciar el rugby como deporte escolar en la ciudad.

El futuro del rugby en Sant Boi, y probablemente en Cataluña, pasa por el llamado Projecte Planter, que, básicamente, desarrolla la idea de trabajar de forma coordinada la formación desde los seis años. Basada en los modelos importados de Irlanda y Nueva Zelanda, el proyecto se divide en dos partes, según explica Joan Ferrer, jefe de desarrollo del club: se incrementa la captación y a partir de esa premisa, la formación.

La UES, consecuentemente, está enviando monitores a todas las escuelas locales para introducir el rugby en las horas destinadas a la educación física. A partir de la difusión del juego, el club ofrece la posibilidad de actividades extraescolares en las instalaciones del club a partir de los seis años, y ahí se inicia el proceso de formación, de la que se encargan cuatro entrenadores de primer nivel: los ex-All Blacks Bruce Hemana y Lewis Williams, Bryan Bonney, inglés del condado de Lancaster, y el galés, de Swansea, Jason Ball. El trabajo de formación no incide solo en los jugadores, sino que alcanza a entrenadores con la intención primordial de marcar un único camino. Hoy por hoy, 220 jugadores menores de 18 años se benefician del proyecto.

"La idea es conseguir que en 10 años, coincidiendo con el centenario, el equipo esté formado por mayoría de deportistas crecidos en la cantera, que estén en condiciones de competir por títulos y lideren el tejido deportivo de la ciudad, con una base de continuidad", insiste Gabarró, el presidente, que pese a su voluntad inquebrantable de mirar al futuro no reniega del pasado. Sin ir más lejos, ya está en marcha un homenaje que rinda tributo al mítico equipo de UE Santboiana que dominó el rugby español. Ayer, sin ir más lejos, uno de aquellos jugadores, Baldiri Petit, presidió, emocionado, el desfile de los equipos que forman la escuela del club, como preámbulo al amistoso contra Munster.

A la hora de cerrar esta edición, un animado tercer tiempo ponía punto final a los actos del 90 aniversario. El futuro de la Santboiana empezó ayer entre niños, recuerdos y cerveza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2011