Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:TROTAMUNDOS | Alberto San Juan - Actor | EL VIAJERO HABITUAL

Una playa en Cuenca

Cañamares, un pequeño pueblo de Cuenca, es el lugar en el que desconecta el actor Alberto San Juan

Cañamares, un pequeño pueblo de Cuenca, es el lugar en el que desconecta el actor Alberto San Juan, que representa Traición (hasta el 25 de septiembre en Madrid ) y que es uno de los principales intérpretes de la versión española de la serie Cheers que mañana estrena Telecinco. El año pasado, el actor dio el pregón de los festejos populares.

¿Es la celebrity del pueblo?

Bueno allí, más o menos, todo el mundo te conoce, sobre todo por la familia.

No sea modesto...

Es la típica verbena popular. En el pueblo habrá unos 600 habitantes pero durante la celebración, en agosto, se llena. Son muy divertidas.

¿Qué es lo que le gusta de Cañamares?

El ambiente, la familiaridad, el relax... es diferente. Tengo que compensar la gran ciudad, por eso voy siempre que puedo. Lo necesito. Además, guardo muchas anécdotas sentimentales vinculadas al pueblo.

¿Por ejemplo?

Un paseo estival con mi padre por el campo. Empezamos a hablar sobre nuestra relación desde mi infancia hasta ese momento, a contrastar opiniones y percepciones. Fue muy especial.

El entorno ayudaba...

Los atardeceres son espectaculares y el paisaje tiene accidentes muy interesantes como el desfiladero de Tragavivos.

Suena fatal.

Está formado por rocas muy escarpadas y bastante altas. Aunque es algo peligroso, pasear por él merece la pena por la belleza del recorrido. Un plan más tranquilo es el río.

A falta de playa...

No, si playa tenemos. Hay una zona del cauce donde han hecho una artificial. Prefiero las pozas naturales rodeadas de rocas desde las que se puede saltar.

¿Le gusta el riesgo?

Antes quizá; ahora me atrae menos. Me quedo con un morteruelo.

¿Eso qué es?

Es un plato típico con hígado de cerdo, liebre, conejo, gallina...

También parece peligroso.

En Casa Pedro, el típico bar de raciones, lo hacen buenísimo.Oiga, ¿y baila en la plaza?

¡Claro! Suelto y agarrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de septiembre de 2011