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El agua para el campo de golf de La Vila tiene el aval de los regantes

El complejo ocupa 71 hectáreas y se completa con 1.600 viviendas

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) resolvió el 4 de julio de este año la concesión administrativa de un aprovechamiento de aguas reutilizadas procedente de las depuradoras de La Vila Joiosa y Benidorm que solicitó la mercantil Los Almendros de Alicante, SA en julio de 2003, hace ocho años, con destino al riego de un campo de golf cuya superficie se reparte entre La Vila y Finestrat. La concesión se otorga a las Comunidades de Regantes del Algar y La Vila. Ambas impulsaron junto a la empresa el cambio de una parte del uso de los 7 millones de metros cúbicos que tienen concedidos. Tras la resolución de la CHJ, podrán disponer de dos millones de agua superficial y otros cinco de agua depurada para regar 2.533 hectáreas entre ambas comunidades.

La instalación deportiva empleará 352.917 metros cúbicos al año

El campo de golf ocupa más de 71 hectáreas y entre ambas comunidades solicitaron meses antes de que lo hiciera la mercantil poder destinar para su riego 493.654 metros cúbicos anuales, de los que 352.917 serían para el campo de golf. La justificación de los regantes para solicitar dicha concesión fue la posibilidad de liberar aguas blancas superficiales del embalse de Amadorio para el consumo humano a través de la red del Consorcio de Aguas de La Marina Baixa.

La oficina de planificación hidrológica de la CHJ informó en junio de 2004 que la concesión solicitada no era incompatible con el plan hidrológico de cuenca del Júcar aprobado en 1998, que establecía la obligación de que la suma de aguas superficiales y reutilizables no superase los siete hectómetros cúbicos al año y que no se incrementara la superficie de riego. El organismo de cuenca rechazó las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento de Sella y Ecologistas en Acción, pero el expediente quedó bloqueado seis años en su contestación de las alegaciones.

Tanto es así que en noviembre de 2004 informó favorablemente al cambio de uso del agua la consejería de Agricultura, pero no fue hasta noviembre de 2010 que la CHJ solicitó que informara la consejería de Medio Ambiente, Agua y Urbanismo, que también lo hizo favorablemente el 28 de enero de este año. Cinco días después, la CHJ hizo la propuesta favorable de expediente de concesión de agua con destino a riego y uso recreativo, avalada en marzo por el Servicio Jurídico del Estado.

Los Almendros pretende la construcción de un campo de golf y 1.600 viviendas en 1,6 millones de metros cuadrados entre los términos de La Vila Joiosa y Finestrat, tras haber subrogado en 2006 la condición de agente urbanizador del sector L'Almisserà, acto que fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia en mayo de este año. Este plan parcial ha estado envuelto de polémica desde que se inició su tramitación el año 2000 fuera de la ordenación del Plan General de La Vila Joiosa, primero como un plan de homologación de las normas urbanísticas y después a través de la modificación del Plan General.

Una parte de los terrenos (665.958 metros) fueron adquiridos en la década de 1990 por Los Almendros cuando en su accionariado figuraba Rosa Barceló, la mujer de Eduardo Zaplana, a la Fundación Concepción y Pedro Aragonés, creada con fines benéficos, con la autorización de la Generalitat. La consejería de Hacienda obligó a subir el precio del metro cuadrado de la compra desde los 4,2 a los 5,4 euros por metro, que luego llegó a pagarse por encima de los 120 euros.

Esta concesión de agua de la Confederación Hidrográfica del Júcar se suma a la autorizada (cinco hectómetros cúbicos) el pasado 27 de julio para el plan parcial Anibits-Margequevir, en Callosa d'En Sarrià donde caben más de 2.000 viviendas y un campo de golf. El organismo emitió primero en octubre de 2010 un dictamen desfavorable al considerar que no se acreditaban los recursos disponibles, y luego emitió otro favorable nueve meses después, aunque matizando que lo hacía "sin perjuicio de las determinaciones que, como consecuencia de estudios más detallados o nueva documentación se puedan establecer en las autorizaciones que preceptivamente, en su caso, se deben obtener de este organismo". La CHJ aceptó las alegaciones que remitió Callosa, modificó su criterio inicial y aceptó dar luz verde a los cinco hectómetros cúbicos

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de agosto de 2011