Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nueva York impone la educación sexual en primaria y secundaria

El alumno estudiará durante dos semestres cómo usar un condón o prevenir enfermedades venéreas - Los embarazos no deseados impulsan la medida

Por primera vez en dos décadas, las escuelas públicas de secundaria de la ciudad de Nueva York ofrecerán este próximo curso clases de educación sexual en las que enseñará cómo usar un preservativo y cómo evitar embarazos no deseados y prevenir las enfermedades venéreas. Una coalición de grupos religiosos y conservadores se opuso a la educación sexual en Nueva York en los años ochenta y noventa, y consiguió eliminarla de los temarios de las escuelas públicas. El alcalde Michael Bloomberg la ha reinstaurado, con el argumento de que existe un elevado número de embarazos juveniles no deseados y de contagios de enfermedades venéreas, sobre todo en comunidades desfavorecidas de mayoría hispana o negra. Los alumnos del mayor sistema docente de EE UU (1,1 millones de alumnos y 1.700 centros) deberán estudiar educación sexual dos semestres: entre sexto y séptimo, y entre noveno y décimo; es decir, a partir de los 11 años.

En España, el aprendizaje se limita a contenidos biológicos

20 de los 50 Estados norteamericanos, junto a la capital federal, incluyen algún tipo de educación sexual en los temarios de las escuelas públicas. Muchos de ellos, sin embargo, lo que hacen es enseñar abstinencia. Eso ha favorecido que, a nivel nacional, haya un millón de embarazos no deseados cada año y que un 25% de alumnos salga de la escuela sin haber recibido educación sobre cómo usar métodos de prevención sexual o cómo evitar la infección de enfermedades como la que provoca el VIH, según cifras del instituto Guttmacher.

En una carta enviada recientemente a los directores de las escuelas públicas de la ciudad, el jefe de educación local, Dennis Walcott, escribió: "Debemos esforzarnos para tener la certeza de que los alumnos de secundaria quedan expuestos a ese tipo de información, tan valiosa, para que aprendan a mantenerse sanos y seguros antes y durante su iniciación al sexo... Creo que el sistema educativo tiene un papel muy importante con respecto a la educación sexual de los niños y sobre las posibles consecuencias de mantener relaciones de riesgo". Para aplacar los ánimos de las organizaciones conservadoras y religiosas -el propio Papa calificó el pasado enero las clases de educación sexual de atentado a la libertad religiosa- el Departamento de Educación neoyorquino ha advertido a los padres de ese cambio en el temario, vigente en otoño, y les ha autorizado a dispensar a sus hijos en los días en que se enseñe sobre métodos anticonceptivos. Deberán acudir, sin embargo, a otras clases, como las de anatomía o reproducción.

Desde hace dos décadas, los institutos de Nueva York reparten condones a los estudiantes que los deseen. Solo a partir de ahora deberán explicarles a esos alumnos por mandato del Gobierno local para qué sirven y cómo se usan.

En España, la educación sexual en la escuela es cuestión de suerte. Los sucesivos Gobiernos han renunciado a imponerla como sí ha ocurrido en otros países como Holanda, así que la enseñanza del sexo se reduce básicamente a contenidos biológicos y algún taller externo. Y esa formación es insuficiente a tenor de los datos, incluso hoy que los alumnos tienen otras fuentes de información. 475 menores de 15 años y otras 14.464 chicas de 15 a 19 años abortaron en nuestro país en 2008 por embarazos no deseados, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de agosto de 2011