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La crisis financiera | El debate en Europa

Chaparrón de críticas a Trichet en Alemania por la compra de deuda

El presidente del BCE urge a Italia y España a "hacer los deberes", mientras algunos políticos alemanes les piden que vendan sus reservas de oro

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, defendió ayer la compra de bonos italianos y españoles iniciada el lunes por el banco emisor. La operación, objeto de fuertes críticas desde Alemania, responde, según Trichet, a "la crisis más grave" sufrida por Europa "desde la II Guerra Mundial". Si el BCE no hubiera actuado para contenerla comprando bonos de los países más castigados por el escepticismo de los mercados, "estaríamos ya en la peor crisis desde la I Guerra Mundial". Trichet declaró a una emisora de radio en Francia que el BCE actúa "en los mercados secundarios" de deuda española e italiana y que seguirá haciéndolo, aunque con la condición de que los Gobiernos "hagan sus deberes".

"De no haber actuado, la crisis sería la peor desde la I Guerra Mundial"

El BCE actúa como "parte implicada", dicen los socios liberales de Merkel

El presidente del Eurobanco insistió en que los Gobiernos de España e Italia deben apresurarse a "hacer su trabajo" y aplicar las medidas de austeridad anunciadas recientemente por ambos ejecutivos. También apremió a los socios europeos a que aprueben lo antes posible la reforma del Fondo de Estabilidad acordada el 21 de junio en la cumbre extraordinaria de Bruselas.

En Alemania, la compra de bonos italianos y españoles por parte del BCE ha caído como un jarro de agua fría sobre el Gobierno de centro-derecha que preside la democristiana Angela Merkel (CDU). La canciller dio su aprobación -a regañadientes- en un comunicado conjunto con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el pasado domingo, pero el banco central alemán (Bundesbank) votó en contra en el Consejo de Gobierno del BCE.

Los liberales del FDP, que son socios minoritarios del Gobierno de Merkel, volvieron ayer a cargar contra la medida. El secretario general del FDP, Christian Lindner, criticó que el BCE actúe "como parte implicada" en la crisis de deuda. Para los liberales y sus economistas, es un paso más hacia la denostada "unión de transferencias" en la UE. En su opinión, a cargo de los contribuyentes de los países más solventes: Alemania, Países Bajos o Austria.

Entre las voces críticas más llamativas destacaban ayer el parlamentario democristiano Michael Fuchs (CDU) y el liberal Frank Schäffler (FDP), que proponían en el diario Financial Times Deutschland que Italia y España vendan sus respectivas reservas de oro "en el marco de las privatizaciones necesarias" para sanear sus economías. El mismo artículo recoge el escepticismo de diversos expertos. La ministra de Economía, Elena Salgado, rechazó ayer esa posibilidad porque "no serviría de nada", informa Efe.

El ministro alemán de Economía, el liberal Philipp Rösler (FDP), propuso que se instituya un Consejo de Estabilidad en la eurozona. Esta entidad, independiente de los Gobiernos, sancionaría a los Estados que no se atengan a los criterios de estabilidad y competitividad a los que se obliguen los socios del euro. Para su funcionamiento, el Consejo aplicaría una serie de pruebas de competitividad, análogas a las pruebas de resistencia a las que son sometidos periódicamente los bancos europeos. Los países que no cumplan con sus compromisos serían sancionados por dicho organismo, que tendría capacidad de decisión sobre el reparto de los Fondos Estructurales de la Unión. Además, el Gobierno alemán insiste a sus socios que incluyan en sus respectivas constituciones un ancla al endeudamiento, tal como hizo Alemania en 2009. Otros países de la Unión también cuentan con regulaciones parecidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de agosto de 2011