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Reportaje:FÚTBOL | La nueva burbuja

"Una oportunidad única de inversión"

Un fondo basado en el mercado de fichajes y asesorado por los agentes Jorge Mendes y Peter Kenyon promete rentabilidades del 10% a partir de una aportación mínima de un millón

"El fútbol es un gran negocio. Ya no es solo un juego y no lo volverá a ser. Por eso los clubes actúan como compañías en ese mercado enorme", sostiene Roberto Branco, abogado deportivo, profesor de la Universidad de Ámsterdam y directivo de la Asociación Europea de Agentes de Fútbol. Parece una obviedad en estos tiempos en los que, a pesar de la crisis, un club puede pagar casi un centenar de millones de euros por un jugador y las televisiones desembolsan miles de millones por tener el derecho a retransmitir los partidos. Pero esas palabras resumen también a la perfección que el fútbol, como cualquier otro sector de la actividad económica, busca nuevas vías de financiación. De esa necesidad han surgido instrumentos financieros novedosos, como los fondos especializados, que reúnen a un grupo de inversores para sacar partido a los traspasos de los jugadores.

Quality Sports busca compartir con los clubes los derechos económicos de los jugadores

La FIFA prohíbe que alguien ajeno a un equipo decida sobre los traspasos

"Estamos encantados de presentarles una oportunidad única de inversión", sostienen los promotores del fondo Quality Sports II Investments LP en el folleto confidencial de presentación a los inversores. Registrado en la isla de Jersey, un territorio británico con ventajas fiscales, este vehículo financiero está dirigido a un número limitado de grandes fortunas, de Estados Unidos y Asia fundamentalmente, pero también británicas u holandesas.

A los potenciales inversores les promete rentabilidades del 10% anual a partir de una inversión mínima de un millón de euros, un beneficio enorme comparado, por ejemplo, con el 6% que dan en estos momentos, en plena crisis de la deuda, los bonos españoles.

Los promotores empezaron a buscar inversores a finales del año pasado y, si se ha cumplido el calendario previsto, este verano el fondo habrá hecho sus primeros negocios con los fichajes europeos.

Detrás de este fondo están grandes conocedores del mercado futbolístico. Quality cuenta con el respaldo de CAA Sports International, una de las mayores agencias de representación del mundo, y con dos asesores de lujo: Jorge Mendes, agente de Cristiano Ronaldo y José Mourinho, entre muchos otros, y Peter Kenyon, exdirectivo del Chelsea y del Manchester United, que ha intervenido en 180 fichajes.

Ambos han participado en algunas de las mayores operaciones de la historia del fútbol, como la que llevó a David Beckham al Real Madrid por 35 millones de euros en 2003 o las de Cristiano Ronaldo, primero al Manchester United por algo más de 17 millones y hace dos temporadas del club inglés al Madrid por 92. Pero Mendes no aporta su asombrosa cartera de jugadores al fondo. El folleto de la presentación a los inversores, que tiene 40 páginas, especifica de hecho que Quality Sports Investments "no participará en traspasos de jugadores representados por Gestifute [la agencia de Mendes]".

El papel de Mendes y Kenyon es, sin embargo, vital. Aportan su nombre y su prestigio para captar inversores, su experiencia para "identificar jugadores" que pueden revalorizarse en los cinco años de vida del fondo y sus extensísimas relaciones con el mundo del fútbol para pescar futbolistas en clubes modestos o con canteras poderosas y vendérselos a los grandes equipos, que son los que pueden pagar por ellos. De hecho, si ambos decidieran desvincularse del negocio, "los inversores pueden cancelar futuras inversiones".

Con estos mimbres, Quality Sports Investments II pretendía captar 15 millones de euros. Y con ese dinero, y a través de una empresa radicada en Irlanda, adquirir derechos económicos de jugadores con contratos de entre 1,25 y 4,5 millones para luego venderlos a un precio mayor. Y aquí, vuelven a aparecer Kenyon y Mendes. "Los asesores apuntan a los portugueses Sporting de Lisboa [ahora, de Portugal], Sporting de Braga y Benfica y al Atlético de Madrid para identificar y traspasar a jugadores de primer nivel", asegura el documento.

Con estos cuatro clubes tiene una especial relación el agente portugués. Entre 2001 y 2010, Mendes manejó buena parte del mercado de traspasos de su país de nacimiento participando en 34 operaciones. Según los datos suministrados a los inversores, movió 362,2 millones de euros (68,8 millones en jugadores del Sporting; 55, del Benfica, y 238,4, del Oporto, aunque este último club no está entre los objetivos declarados del fondo de Jersey). También participó hace cuatro años en la venta del delantero Simão por parte del Benfica al Atlético por 20 millones.

Pero la captación de futbolistas con gran talento y proyección en este tipo de clubes no es la única pata del negocio de Quality Sports Investments. La estrategia de inversión incluye también llegar a acuerdos con los clubes para compartir los derechos económicos de nuevos jugadores, comprar parte de esos derechos o beneficiarse de los seguros que cubren a los jugadores, entre otras.

Quality Sports Investments no es el único fondo de inversión especializado en futbolistas, pero es el más conocido. En parte, por tener como asesores a Mendes y Kenyon.

"Este tipo de instrumentos pueden ser positivos tanto para los equipos como para los jugadores", afirma Branco. Le dan la razón buena parte de los clubes españoles, que ven en los fondos de inversión especializados una nueva vía de financiación, más necesaria que nunca en estos tiempos de crisis. Pero, a simple vista, se plantean algunos problemas. Inglaterra, por ejemplo, prohíbe que un tercero (alguien ajeno a un club) decida cuándo y cómo se traspasa a un jugador y el artículo 18 del reglamento de la FIFA también lo hace. Lo difícil es demostrarque es un fondo el que decidé la venta de un jugador, reconocen varias fuentes consultadas.

Lo que está claro es que alrededor del multimillonario negocio del fútbol están surgiendo nuevos instrumentos financieros, cada vez más sofisticados, aunque todavía minoritarios. Quality Sports Investments es tan solo uno de ellos. El de Agapito Iglesias, propietario del Zaragoza, club con 134 millones de deuda, es otro de ellos. Eso sí, mucho más modesto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2011