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La crisis financiera | El perfil de los inversores

La creación de empleo en Estados Unidos resulta insuficiente para reducir el paro

Los despidos vuelven a llenar el plato de la economía de EE UU, en otra muestra de que el ritmo de crecimiento no basta para sanar el mercado laboral. En julio se eliminaron 66.414 puestos de trabajo, lo que supone un incremento del 60% en un mes y se coloca al nivel más alto en año y medio. Ese mes, el sector privado creó 114.000 empleos netos, insuficientes para reducir el paro.

Más de la mitad de los despidos afectan a las plantillas de las farmacéuticas Merck y Boston Scientific, la tecnológica Cisco Systems, la cadena de librerías Borders y el gigante de la defensa Lockheed Martin. Pero lo que preocupa a la consultora laboral Challenger Gray & Christmas es que los recortes tienen lugar en la industria, que era la que estaba contratando.

De hecho, en este complicado ciclo, es el sector privado el que está tirando de la generación de empleo en EE UU. Y lo hace de forma consecutiva desde hace 18 meses. Pero para que se traduzca en una mejora real en el mercado laboral, se necesitaría que las empresas contrataran a un ritmo mensual de 200.000 empleos netos, algo que se consiguió solo cinco meses.

Por tanto, el de julio se considera un ritmo de creación de empleo modesto en una economía que sigue frágil y en la que el sector público elimina más puestos de trabajo de los que crea por los recortes de gasto. Además, es inferior a los 145.000 de junio. La atención se dirige así al dato de paro de mañana, que se espera suba al 9,2% tras crearse no más de 75.000 empleos netos. Por si no bastara, el indicador de actividad en el sector servicios cayó en julio hasta 52,7 puntos, lo que le coloca en su nivel más bajo en 17 meses. Cualquier lectura por encima de los 50 puntos se considera un escenario de expansión económica. Pero como sucedió con el dato de actividad industrial, la recuperación en EE UU se desacelera. También cayeron los pedidos industriales.

La marcha de la economía determinará también el ritmo de la consolidación fiscal. Disipado el temor de un impago tras el acuerdo para elevar el techo de endeudamiento, las agencias de calificación mantienen la máxima nota crediticia a la deuda soberana estadounidense. Pero Moody's, como ya hizo Standard & Poor's, rebaja la perspectiva a negativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de agosto de 2011