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DESDE MI DESPENSA

Ragú de quinoa

El trigo es uno de los pilares de la pirámide de la dieta mediterránea en la que estamos trabajando desde el prisma de la nueva dieta / cocina mediterránea en nuestro restaurante. Una de las elaboraciones más inmediatas con este cereal es utilizar su polenta. A mí me gusta de muela fina, que me permite dotar de densidad a un líquido, y dotar de un sabor fácilmente identificable, y su molienda fina da una textura sedosa en boca, singular, sin necesidad de más elaboraciones, y además se cuece en tres o cuatro minutos. Inmediatez en cocina, igualmente importante. Trigos hay de mil variedades, poco a poco entran en nuestra cultura siendo de otros países, como por el ejemplo el trigo sarraceno. Un cereal de forma piramidal, con unas connotaciones gustativas muy interesantes.

Otro cereal que recomiendo (aunque no sea de la familia de trigo) pese a que no está en la dieta mediterránea es la quinoa. Un cereal de origen inca y que para mí representa posiblemente el ideal. Elaborarlo simplemente, con un encebollado de puerro y cebolleta frescas, a partes iguales, y rehogarlo en ellos una vez pochados, añadir caldo de ave y una bola de pimienta, una brizna de tomillo y tendremos un ragú de quinoa, que con alguna seta picada se expresará de forma impresionante. quiquedacosta@quiquedacosta.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de agosto de 2011