Reportaje:AGOSTO SIN DESCANSO

"El cómic me sigue asombrando"

Miguelanxo Prado está inmerso en la creación de la novela gráfica 'Ardalén'

La vida de Miguelanxo Prado (A Coruña, 1957) ha vuelto a una cierta normalidad tras la dura experiencia que supuso para él la realización y la labor de promoción que conlleva la puesta en marcha de una película como De profundis, un proyecto pionero en el mundo de la animación que incluso le ha costado algún disgusto de salud por el elevado nivel de estrés que supuso. Ahora Prado ha vuelto al trabajo que mejor conoce y desde hace meses está inmerso en la elaboración de una nueva novela gráfica, Ardalén, en la que lleva trabajando desde hace meses y que concluirá a finales de este año para ser publicada en la próxima primavera.

El autor apenas descansa durante el verano ya que, como cada año, el próximo 8 de agosto arranca en A Coruña el salón Viñetas desde el Atlántico, que en esta ocasión realiza un recorrido por la historia del cómic español de las últimas décadas. "Llevamos ya catorce ediciones y tenemos unos 70.000 visitantes cada año de los que está claro que la mayoría no son lectores de cómic. De esta forma cumplimos el objetivo de promocionar esta disciplina y, al mismo tiempo, tratamos de traer a autores que puedan gustar a públicos muy distintos dentro del mundo de la historieta", explica Prado, quien dirige el salón desde su fundación.

El creador de libros como Trazo de tiza, que tal vez se lleve al cine próximamente, se considera ante todo un "contador de historias a través de las imágenes", ya que esto está detras de casi todo lo que hace, que es mucho. Su estudio de Bergondo reúne instrumentos de trabajo de pintor de caballete, animador digital y dibujante. Las tres facetas las desarrolla Prado en distintos momentos de su trabajo y no le cuesta demasiado pasar de una a otra. En todo caso, apunta que la actividad que le distingue es la de autor de cómic ya que es a la que dedica más tiempo y donde tiene una mayor producción: "De todos los lenguajes existentes, el del cómic es el que me sigue asombrado más. Me sigue pareciendo fascinante la simbiosis entre texto e imagen. Además, hay que tener en cuenta que es un lenguaje que solo tiene algo más de un centenar de años y aún nos queda mucho camino por recorrer".

Prado considera que el cómic tiene ventajas sobre otras disciplinas, ya que es al mismo tiempo un medio de expresión y de comunicación. Lo que se ha perdido en los últimos años es la inmediatez que le daban al cómic las revistas periódicas que prácticamente han desaparecido. "Tal vez la crisis contribuya a reactivar el espíritu de denuncia y vuelvan las revistas porque en época de bonanza es difícil mantener el duro ritmo de trabajo que supone editar una publicación de periodicidad semanal", indica el dibujante.

Donde Prado sí detecta dificultades para la difusión del cómic es en internet, ya que "no resulta cómoda la lectura de viñetas en un ordenador. Habrá que ver qué pasa con la llegada de las nuevas tabletas. Tal vez haya que plantearse la creación de productos específicos para este tipo de dispositivos". Sin embargo, a pesar de la crisis, el sector editorial de cómic está aguantando "muy dignamente" e incluso las cifras de ventas de los autores más exitosos van aumentando en las nuevas entregas de sus colecciones.

La nueva novela gráfica en la que está trabajando Prado tendrá unas 250 páginas y es un proyecto en el que ya estaba trabajando antes de meterse de lleno en el proyecto De profundis. La historia gira en torno a la memoria personal y parte de una frase de un personaje de una novela del escritor argentino Ernesto Sábato: "Vivir es construir futuros recuerdos". Prado explica que la frase le llevó a reflexionar sobre el componente poético que supone el hecho de recordar y la capacidad que tenemos para sublimar nuestros propios recuerdos. "Cuando terminé De profundis tuve un pico de estrés y sufrí un par de episodios de pérdida de memoria. A partir de ahí investigué un poco sobre el tema de la memoria y retomé la historia que ya había iniciado", señala.

Prado se muestra muy optimista a la hora de hablar sobre el presente y futuro de la historieta en Galicia. "Se están produciendo todo tipo de formatos y temáticas. Hay autores trabajando para Estados Unidos, para el mercado europeo, hay cómic de autor, las obras de los dibujantes gallegos son traducidas a otros idiomas", explica el dibujante, quien apunta a David Rubín, Daniel Montero, Alex Cal, Emma Ríos, Jacobo Fernández o Carlos Portela como figuras destacadas de esta disciplina en Galicia. "En realidad contamos con muchos más autores de los que nos corresponderían por nuestro tamaño", concluye.

Además, destaca que Galicia cuenta con editoriales que no se limitan a publicar a autores de aquí sino que también lo hacen con gente de otros sitios y ello a pesar de que una editorial gallega difícilmente puede aspirar a publicar un libro con más de 2.000 ejemplares. Pese a la crisis parece que esta industria sigue creciendo en la comunidad.

Un autor de cine

- Inicia su trayectoria en el fanzine Zero junto a otros dibujantes destacados de su generación.

- A principios de los ochenta comienza a trabajar con las mejores revistas de la época. En esos años publica Fragmentos de la Enciclopedia Délfica.

- En los noventa realiza el diseño de los personajes de Xabarín Club para TVG. Pasa temporadas en Estados Unidos trabajando en la serie animada Men in Black.

- En 2006 lleva a la gran pantalla De profundis, un largometraje de animación que supone un hito en este tipo de cine por la innovadora mezcla entre pintura y música.

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