Presiones de cofradías reducen al mínimo el blindaje a la pesca en Illas Atlánticas

Apenas un 3% del Parque Nacional Illas Atlánticas estará vedado a la pesca - La reserva marina se reduce de las 2.300 hectáreas previstas a unas 200

La presión de las cofradías ha dado resultado, hasta el punto de reducir a su mínima expresión las zonas de exclusión pesquera en aguas del Parque Nacional Illas Atlánticas. La intención del patronato del parque era vedar a las actividades extractivas en torno al 30% de la superficie marítima del parque, de 7.300 hectáreas. La propuesta provocó una auténtica rebelión en las organizaciones de pescadores y mariscadores. Dos años y 20 borradores después de iniciar la tarea, la Consellería de Medio Rural anunció ayer la inminente publicación en el Diario Oficial de Galicia del Plan Rector de Uso e Xestión del parque (PRUX), en el que la zona vedada se limita a un 3%, apenas, por lo que pasa de las 2.200 hectáreas previstas inicialmente a apenas 200.

El plan para el área rebaja el cupo de visitas diarias a Cíes de 2.200 a 1.800

La Xunta ha llevado con un celo extremo las disposiciones del PRUX relacionadas con las actividades extractivas. Tanto es así que, cinco días después de que lo aprobara el Consello de la Xunta, la consellería presentó ayer en Vigo algunas líneas generales del plan, pero se resistió a facilitar el documento. Sus cautelas se deben a las reticencias de los pescadores, agrupados en la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Pontevedra, que el pasado día 14 advirtieron que rechazarán que se vede "un solo centímetro del parque".

Fuera de esas 200 hectáreas regirán restricciones menores. En la gran mayoría del área afectada existirá una única veda: la del bolo, prohibido en toda la zona. En el resto habrá protecciones menores, en todo caso inferiores a las que proponía la dirección del Parque Nacional. Por ejemplo, en la extracción de mejillón, que los responsables de Illas Atlánticas deseaban limitar a las bateas, pero que la consellería autoriza en las rocas en buen parte de la costa.

Como contrapartida a la rebaja de las previsiones iniciales de restricción pesquera, el documento prevé la elaboración de un Plan Sectorial de Xestión Integral de Recursos del Parque que deberá desarrollar la Consellería do Mar en el plazo máximo de un año desde que entre en vigor el PRUX. En ese plan se concretarán al detalle las actividades que se pueden ejercer "sin que produzcan efectos nocivos en el ecosistema".

La exposición pública del PRUX de Illas Atlánticas llega casi una década después de su declaración como Parque Nacional, y es el segundo, después del Monte Aloia, que detalla la protección en Red Natura de Galicia, a pesar de ser un documento indispensable para hacer efectiva la defensa de las zonas de valor ambiental. En el área terrestre (1.200 hectáreas) se establecen cinco grados de protección: zonas de reserva, de uso restringido, de uso moderado, de uso especial y asentamientos tradicionales.

El plan establece cupos de visitantes a las islas durante las temporadas turísticas. En Cíes se reducen de 2.200 a 1.800 las personas diarias con acceso mediante las navieras autorizadas, se mantienen en 200 las de grupos autorizados y se rebajan las plazas del camping de 800 a 500. El fondeo de barcos se mantiene en 150 al día. En Ons, la otra perla turística del parque, serán 1.200 las visitas diarias autorizadas, 200 las de acceso en grupos organizados y 300 las de la zona de acampada, en tanto que los fondeos se incrementan de 60 a 80. En Sálvora y Cortegada solo se permiten 125 visitas al día a cada isla en grupos organizados.

El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, reiteró los llamamientos al diálogo durante el período en que el Plan Rector permanezca a exposición pública, aunque se mostró confiado en que su tramitación no se demore más allá del mes de diciembre, en el que debería entrar en vigor.

Ovejas junto al mar en la isla de Ons, con las Cíes al fondo.
Ovejas junto al mar en la isla de Ons, con las Cíes al fondo.CARLOS PUGA

Veto a la depuradora

El plan rector de Illas Atlánticas contempla una estimación económica que obligará a la Xunta a invertir 12,8 millones de euros durante los próximos seis años, que es su período de vigencia. Una de las principales actuaciones previstas es el tendido de un cable que dotará de electricidad a la isla de Ons, que en la actualidad se abastece con generadores. Su coste aproximado es de 2 millones de euros.

Otra obra que se debe realizar en Ons será para la depuración de aguas. La Xunta maneja un proyecto para instalar una nueva estación en un paraje virgen de la isla, pero la zona elegida aparece en los planos del PRUX como zona de reserva. Si el documento presentado ayer no sufre ninguna modificación a este respecto, la Consellería de Medio Ambiente no podrá instalar la planta donde pretendía, en la punta de Figueira Brava, en contra del criterio de los ecologistas.

La decisión de construir una nueva depuradora en Ons se toma solo tres años después de que la Diputación de Pontevedra instalase en la isla una planta en la que invirtió 270.000 euros. Su funcionamiento es deficiente, al provocar constantes ruidos y olores. Los ecologistas reclaman que se invierta en la mejora de la estación actual, en lugar de construir otra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de julio de 2011.

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