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Reportaje:

Frax recupera su arte

La Fundación Frax recibió ayer una colección de obras de arte que ha estado depositada 18 años en el IVAM por orden judicial

Han pasado 20 años desde que murió José Frax Benedeti, un registrador de la propiedad de Benidorm que acumuló una fortuna entre obras de arte y propiedades que algunos han valorado en más de 120 millones. Este mecenas creó en 1977 la Fundación Frax, Pax, Bondad y Verdad con el objetivo de crear becas para estudiantes, pero cuando murió en 1991, a los 86 años, no se había ocupado de dejarlo todo atado. Su misma familia, los patronos que entonces tenía la fundación y la falta de interés del Consell se convirtieron en los principales enemigos de ese patrimonio, que fue expoliado. Obras de arte de Sorolla, Miró, Picasso, Dalí, Juan Gris, Chillida o Julio González desaparecieron de la galería Theo de Madrid en 1993. Se supone que se las llevó Alicia Frax, la hija del registrador, a la que han localizado en Ámsterdam, pero nada se sabe desde entonces del patrimonio que viajó con ella.

Entre las 92 obras las hay de Picasso o Eusebio Sempere

Todavía faltan los Dalí, Miró, Gris, Sorolla o Chillida

La fundación consiguió salvar 85 pinturas y siete esculturas, que desde 1993 custodiaba la cámara acorazada del IVAM por orden judicial y cuya titularidad no pudo recuperar formalmente la Fundación Frax hasta 2007. Entre estas obras hay una litografía de Picasso, un Eusebio Sempere, varios Emilio Varela y Pancho Cossío, otros cuadros de los siglos XVI y XVII y esculturas de Julio González, Rodin, Lobo o Amadeo Gabino.

Ayer, por fin, llegaron a la playa del Albir de L'Alfàs del Pi, donde está la sede de la fundación, para configurar su colección de fondos propios. De momento permanecerán embaladas y precintadas bajo vigilancia hasta la semana que viene, cuando un técnico de la Consejería de Cultura procederá a su apertura para una nueva catalogación, que determinará el estado de las obras de arte y si hay necesidad de restaurar alguna de ellas. "Hoy es un día histórico para la fundación", comentó su presidente, Matías Pérez Such.

La Fundación Frax dispone de la sala de exposiciones más grande de la red museística valenciana, con 1.500 metros cuadrados diáfanos. Tras recibir la nueva colección, de la que se editará un catálogo, el alcalde de L'Alfàs, Vicente Arques, convino en que "solo hay centros como este en las capitales de provincia".

La custodia de las obras hasta que definitivamente vuelvan a ver la luz incluye un doble sistema de vigilancia con circuitos de televisión interno y externo, presencia física y todo tipo de detectores, incluyendo los sísmicos.

La sede de la Fundación Frax todavía no ha completado su desarrollo físico, a pesar de que ya ha invertido casi cuatro millones de euros. Abrió sus puertas a finales de 2009 y ya se ha convertido en el principal referente cultural de La Marina Baixa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de julio de 2011